viernes, 15 de septiembre de 2017

Portada que faltaba, y algún relato

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Quería aprovechar para compartiros la portada que me quedaba pendiente que por fin ya la tengo. Era la que pertenecía a la antología del concurso "Escritores viajeros" de la editorial Ojos Verdes. Aquí la portada:


También quería aprovechar la ocasión para compartir algunos relatos, uno de ellos es el que aparece en esta antología, se titula "El viaje de mi vida" y dice así:

Había decidido que aquel fuera el viaje de mi vida aunque no iba a estar solo. Decidí que nada más salir de casa al primer lugar que iría sería a Venecia, a surcar los canales en góndola. Luego pasaría por Egipto a tomar el sol a los pies de las pirámides o la esfinge. Después me perdería en la ciudad de Petra y proseguiría el viaje a la India, China o Japón. Nunca antes en mi vida había salido de mi pueblo así que si tenía que preparar un viaje tenía que hacerlo a lo grande.

Pero luego cambié de opinión. Un crucero por el Caribe para empezar. Paisajes de playas cristalinas, paraísos terrenales y maravillosos acuarios naturales. Y como colofón un paseo por las civilizaciones precolombinas. Conocería todo de la cultura Maya y Azteca y antes de regresar a casa visitaría Macchu Picchu y todo lo que pueda recordar a los Incas. Yo nunca he estado allí pero me han dicho que es el lugar más hermoso del mundo. Si tienes suerte incluso puedes ver a las llamas pastando a escasos metros de ti. ¿Cómo pudieron los hombres del pasado construir tales maravillas con la escasez de tecnología? Hoy día sería fácil pero entonces. Uff.

Aunque si nunca he salido de casa, ¿Por qué no empezar por las maravillas más cercanas? La obra de Gaudí en Barcelona, la Sagrada Familia o el Parque Güell dicen que son maravillosos. O el nacedero del Urederra en Navarra, hay no son las manos del hombre las que lo preparan todo sino la madre naturaleza la que hace de arquitecta, y  de qué manera. La Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia. Son tantas las cosas por ver y tan poco el tiempo que tengo. Debo planificar bien mi viaje, no hay que olvidar que es el viaje de mi vida.

Por fin ha llegado el día de mi gran viaje, pero no he navegado en góndola, ni he tomado el sol junto a Keops, Kefrén ni Micerinos. Tampoco he recorrido las calles de piedra de Petra. Ni he hecho un crucero, ni he visitado culturas extintas. Tampoco fui a Barcelona o Navarra o Valencia ni a ningún otro punto. El viaje de mi vida lo he hecho dentro de una caja de pino y el destino han sido dos metros cuadrados de nicho en mi pueblo.

En breve compartiré también el resto de relatos finalistas que aún no he compartido, pero eso será en breve, mientras tanto nos vemos en "Mi rincón de escribir". Nos leemos.

domingo, 27 de agosto de 2017

Doblemente finalistas

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Si en mi última entrada os informaba que nuevamente mi hermano y yo habíamos sido finalistas del II concurso "Escritores viajeros", del que estoy a la espera de tener la portada para compartirla con vosotros, hoy tengo que haceros participes de que nuevamente hemos resultado finalistas, los dos, en dos nuevos concursos, concretamente de:

II concurso de Microrrelatos de Editorial Donbuk, aquí la portada:

A día de hoy se puede conseguir a través de la web de la editorial pero no se durante cuanto tiempo, si no como siempre, yo dispongo de alguno.

El segundo es el II concurso de Microrrelatos "Escritores al alba" de diversidad literaria, aquí la portada:


Como en el caso anterior y hasta donde sé está disponible en la web pero por si acaso también tengo alguno, no mucho como en los casos anteriores, pero alguno sí. 

Próximamente añadiré los relatos de esos certámenes y el que os debo, mientras eso ocurre, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

lunes, 7 de agosto de 2017

Nuevamente finalistas y recomendaciones

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Como reza el encabezamiento de la entrada nuevamente somos finalistas, mi hermano y yo, de un nuevo concurso, en esta ocasión es el concurso "Escritores viajeros" (creo recordar) de la editorial Ojos Verdes. Cuando tenga la portada y el enlace de compra os lo pondré por aquí para que quien quiera pueda hacerse con uno o varios de esos ejemplares.

Quería aprovechar esta entrada también para hacer publicidad de otros libros que no son míos, sin que sirva de precedente (o sí), no voy a hacer autopromoción.

Los primeros libros que quiero recomendar son, como no podía ser de otra forma, los de mi hermano Pepe Ramos. Hasta la fecha, aunque en breve variará la cosa aumentando esta lista, son los siguientes;

- "Eclipse de sangre" - De Editorial Leibros,
- "La muerte no perdona" - De Editorial Artgerust,
- "Bocados de terror" - De Editorial Artgerust,
- "Tenebrae" - (Pronto a la venta) De Editorial Artgerust,
- "¿Hay alguien aquí?" - De Editorial Egarbook,
- "Asesina de hombres" - De Editorial Egarbook.

Y también quiero recomendar un libro muy ameno titulado:

- "Autocompasión de un tonto con suerte" de José Ramón Vera. 

Todos y cada uno de ellos merecen ser leídos.

Y ya puestos a recomendar, no os perdáis tampoco los tres libros de poemas de Paquita Pedrós, la novela de Mayte Bonilla, Los libros de Feli Ramos y de Feli García, o los de Lisa Aidan o de Sergio Bonavida, todos ellos lecturas interesantes para el verano o cuando se quiera.

Por hoy es todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

jueves, 27 de julio de 2017

Relato que faltaba compartir.

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Tenía pendiente con vosotros un relato con el que resulté finalista en un concurso que aparece en la antología HIMENEO de DONBUK editorial. El relato es el siguiente, se titula "PAUSA DE ESTUDIOS" y dice así:

Alba estaba encantada con el compañero que le había tocado para el trabajo final de la asignatura más difícil de la carrera. Había sido un algoritmo quien los había emparejado. De hecho había sido la última práctica que hicieron antes del trabajo. Tenían que diseñar un programa que los emparejara con algún compañero, que los complementara, para hacer el trabajo definitivo. Ella dominaba el tema de programación, pero en el tema hardware flojeaba. Mario, en cambio era un portento en esa materia aunque también era un programador de primera.

Aunque cuando lo vio por primera vez por la puerta de la biblioteca pensó «¿Quién coño es el “friky” que me ha tocado?». Se habían citado por correo electrónico en la biblioteca de la facultada de ingeniería, ella iba vestida con unos pantaloncitos tejanos cortitos y una camiseta blanca, el calor primaveral ya asomaba y se agradecía. Él en cambio llegó vestido todo de negro, con una camiseta de Spiderman y unos pantalones negros. Con unas botas militares y una cazadora de cuero. Sus ojos ocultos tras unas gafas de pasta y su cabello a media melena suelto y alborotado. Pero enseguida congeniaron. No era el bicho raro que todos decían. Era un chico dulce e introvertido que llevaba años preparándose para cumplir su sueño, crear un videojuego en el que se mezclaran sus dos pasiones, los cómics de superhéroes y la música Rock.

Aquel mismo día Alba le contó lo que pensó cuando le vio por primera vez y le pidió que él hiciera lo mismo. «Me he sentido el hombre más afortunado del mundo» ella lo miró extrañada y él prosiguió «Tengo de compañera a la chica más guapa de toda la universidad». Alba se sonrojó. Ella sabía que era guapa, muchos chicos se lo habían dicho, aunque no hacía falta, pues ella los sabía, pero que se lo dijera alguien tan dulce como Mario, porque lo era pese a la coraza de tipo duro que llevaba, provocó que se le subieran los colores.

Todo esto ocurrió el primer día. Habían transcurrido casi dos semanas. Estaban estudiando en casa de Mario, tenían el proyecto muy avanzado pero se habían encontrado con hueso que no podían roer, llevaban horas tratando de resolver unos cálculos y no había manera así que ella propuso hacer una pausa, pedir una pizza y continuar con ello después, con el estómago lleno «siempre he creído que con la panza llena los números salen solos» dijo y ambos rieron. Había mucha complicidad entre ambos. Él marcó desde su teléfono móvil el número de la pizzería local y les dijeron que tardaría aún media hora. Así que decidieron esperarla.

Mario estaba de pie, contemplando a Alba sentada en su silla. Nadie se había sentado antes en su silla salvo él mismo. Sus pantaloncitos cortos y la camiseta de tirantes que llevaba le hacían parecer muy femenina y a la vez le daban un aspecto sexy. Llevaba la melena azabache recogida en dos trenzas, una a cada lado y calzada con unas veraniegas sandalias con una cuña de unos cinco centímetros. Movió su cabeza a los lados mientras llevaba una mano a su nuca. Parecía que le doliera el cuello. Era lógico llevaban horas estudiando. Se acercó a ella por detrás, sus pasos no hicieron ruido sobre el enmoquetado suelo justo cuando ella empezaba a hojear uno de los tebeos que él tenía amontonados sobre el escritorio. Era uno en blanco y negro, clásico y en inglés, una verdadera joya de coleccionista, el número uno de «Los Cuatro Fantásticos». Él puso sus manos grandes y fuertes en los hombros de ella.

—Pareces tensa —le dijo.

—Lo estoy —respondió ella cerrando sus ojos­— llevo horas forzando el cuello y me duelen las cervicales.

Empezó a hacerle un masaje suave. Era un experto. Era evidente que tenía un pinzamiento y como por arte de magia sus manos empezaron a quitárselo, moviéndolas con firmeza pero a la vez con delicadeza. Poco después, y sin darse cuenta, Alba gimió. Tenía sus ojos cerrados, las piernas un poco separadas y las manos sobre su pantaloncito. Desde la privilegiada posición Mario pudo observar como los pezones de ella empezaron a marcarse en su camiseta. El detuvo su masaje unos segundos contemplándolos. Se sintió tentado de llevar sus manos a ellos pero dudó. Alba abrió sus ojos mirándolo desde abajo y con una sonrisa pícara, como leyéndole la mente a él dijo: «¡Vamos, acarícialos!, están así por ti». Él obedeció, llevó sus manos a los senos de ella apretándolos sobre la camiseta de ella. Alba volvió a cerrar sus ojos azules y gimió de nuevo al notar las manos de él jugando con su busto.
Cuándo una de las manos de Mario se coló por el escote de Alba y apretó el pecho izquierdo de ella no pudo evitar soltar un gritito. Sus manos, que hasta ese momento habían estado sobre su propio pantalón acariciándose tímidamente fueron hasta el cuello de él atrayéndolo hasta ella y cuando estuvo cerca le besó en la boca. Sus lenguas se unieron volviéndose una, sus salivas se mezclaron. La mano de él se aferró con más fuerza al seno de ella, notaba el erecto pezón clavándose en la palma de su mano. Así estuvieron muchos segundos, tal vez minutos hasta que él apretó un poco más el pecho de ella y ambos gimieron.

Alba, sin levantarse, hizo girar la silla para quedar de cara a él y llevó sus manos a la correa del pantalón de él. Mario dio un paso atrás. «¿No me dirás que eres virgen aún?» preguntó ella. Él asintió agachando su cabeza y poniéndose como un tomate. Alba se mordió el labio inferior mientras abría sus ojos. Extendió sus brazos, lo agarró de la correa y lo atrajo a sí. «Yo te enseñaré» añadió. Cuando lo tuvo cerca le desabrochó la correa y el botón bajándole la cremallera y luego los pantalones junto con el bóxer. El erecto pene de él casi le golpea en la cara. Estaba duro y grande. Ella llevó su mano derecha a la base del mismo, acarició sus testículos y luego empezó a masturbarlo lentamente mientras acercó sus labios y le dio un beso en la punta del glande.

—Dime que esto no es un sueño —le inquirió Mario.

—No lo es —dijo ella y acto seguido abrió su boca introduciéndose el sexo de él lentamente.

Ahora quien gimió fue Él. Cerrando sus ojos y llevando sus manos a la cabeza de ella. Alba movía su cabeza adelante y atrás, recorriendo con sus labios y su lengua el sexo de él cada vez un poco más rápido haciendo que su saliva lubricara todo el pene de él. Se detuvo un momento para ponerse de pie. Mario la contemplaba completamente excitado y no entendía por qué se había detenido cuando él estaba tan excitado. Ella sonrió y empezó a quitarse la camiseta, se giró y se la sacó por completo mostrándole su espalda desnuda, no llevaba sujetador. Estado de espaldas a él empezó a bajarse los pantaloncillos. Él pudo contemplar primero el tanga de ella y luego el trasero, redondo y firme. Dejo caer el pantalón al suelo y se giró a él. Mario estaba como hipnotizado mirando los senos de ella. Eran grandes, turgentes y firmes, con una aureola oscura y grande y un pezón del mismo color y grande como un hueso de cereza.

Ella se desnudó por completo quitándose la diminuta prenda que le quedaba en forma de tanga y se sentó en la cama. Con el dedo índice de su mano derecha le hizo un gesto para que se acercara. Él lo hizo besándole tras la oreja primero, sus labios bajaron lentamente por su cuello mientras sus manos jugaban en los pezones y aureolas de ella. Alba mientras tanto masturbaba con sus manos el pene de él  entre gemido y gemido pudo decir: «Penétrame, quiero sentirte dentro ya». Alba se echó en la cama, Mario se echó sobre ella, acercó su sexo al de ella y justo cuando estaba a punto de penetrarla el timbre sonó.

Mario se vistió para ir a recibir la pizza, la pagó y volvió corriendo a su cuarto, cuando llegó allí Alba estaba completamente vestida y sentada en su silla hojeando un cómic clásico de «Los Cuatro Fantásticos» en blanco y negro y en inglés. «Todo ha sido fruto de mi imaginación» pensó y esbozando una sonrisa dijo «¡A comer! Ha llegado la pizza». «Excelente, me muero de hambre» dijo ella y ambos empezaron a comer en silencio pero antes de que pudiera darle el segundo bocado a la primera porción de pizza ella dijo: «No te preocupes, después de comer lo retomamos desde donde lo dejamos antes». Mario sonrió. ¿Se refería al estudio o al sexo?

Por hoy es todo, espero volver pronto con más noticias, relatos o lo que sea, hasta que eso ocurra, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 22 de julio de 2017

Nueva alegría, finalista en un nuevo concurso

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Quería aprovechar la entrada de hoy para varias cosas, una de ellas, y como reza el título de la entrada quería compartir la nueva alegría al haber sido elegido finalista en un nuevo concurso literario, en este caso era la segunda edición del concurso "Ellas" de diversidad literaria. Aquí comparto la portada:


En breve compartiré por aquí el microrrelato con el que participé. De momento no sé como irá el tema de disponibilidad supongo que se puede conseguir algún ejemplar a través de la web de "Diversidad literaria". Yo he pedido algún ejemplar por si acaso, pero de momento estoy a la espera.

Otro de las cosas que quería comentar era pediros que visitéis mi página web, dejo por aquí el enlace por si alguien le interesa, es este: 

https://aleajactaest69.wixsite.com/samuel-ramos

Por hoy que es todo, espero lo hayáis disfrutado y tendréis más noticias mías y pronto. Nos vemos en "Mi Rincón de Escribie". Nos leemos.

jueves, 13 de julio de 2017

Relato inédito.

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

La entrada de hoy no será muy extensa, he querido aprovechar para compartir con todos vosotros un relato inédito hasta ahora. Tal vez algún día vea la luz pero de momento sólo lo hará en este blog y sois los primeros en disfrutarlos. Espero que lo disfrutéis, y si os gusta este o cualquier otro de los que he compartido, hacédmelo saber por aquí o por cualquiera de mis redes sociales. El relato se titula "SIEMPRE PREGUNTA POR TI EN LA CAFETERÍA", lo escribí originalmente en catalán para un concurso literario del instituto, hace bastantes años. Aquí lo presento en castellano, espero os guste.

Todo empezó ahora hace diez años. Yo iba en un vagón de un Talgo. Volvía de un viaje de placer y tenía que incorporarme al trabajo, de cajero en un banco, ese mismo día. Llevaba muchas horas dentro de aquel tren y quería tomar alguna cosa, así que fui a la cafetería del tren y pedí una Coca-Cola bien fría. Fue entonces cuando la vi. Estaba sentada en una silla y hablaba con alguien. Era morena y tenía el cabello a media melena y rizado. Sus ojos eran marrones y tenía un físico extraordinario. Era preciosa.
Cuando la persona que estaba a su lado acabó de hablar con ella me acerqué y le pregunté si podía sentarme junto a ella y me dijo que sí. Empezamos a hablar y descubrí que los dos éramos del mismo pueblo. Le quise pagar una copa pero me dijo que ya tenía lo que quería tomar y le di la dirección de «La Tasca de Paco» que era el bar al que iba todas las tardes a tomarme un café. Le dije que podía pasar por allí cuando quisiera y que hablaríamos y la invitaría a lo que quisiera. Ella me dijo que sí y se fue. No tenía mucha estatura pero sus piernas eran largas, podía medir algo más de metro y medio. Volví a mi butaca y me acabé la lata de la bebida.
Una vez el tren se detuvo en la estación de Sants cogí mi maleta y bajé. Busqué con la mirada a aquella maravilla que había visto en la cafetería, pero no la encontré. Salí de la estación y llamé un taxi. Me llevó a casa e inmediatamente salí para ir al trabajo. Y al salir de este fui a «La Tasca de Paco» y nada más entrar Paco me dice: «Hace un momento ha salido una preciosidad que preguntaba por ti. Te ha estado esperando diez minutos y como no llegabas se ha ido. Te has tenido que cruzar con ella». Aquellas palabras me pusieron nervioso. Pedí alguna cosa para beber, no recuerdo qué. Me lo tomé deprisa, pagué y salí de prisa y corriendo para ver si encontraba a aquella chica. No tuve suerte. Volví a casa y me puse a escribir una poesía  para intentar plasmar sobre el papel los sentimientos que tenía en mi corazón. Escribí durante toda la noche e hice un total de cinco poemas. A la mañana siguiente fui pronto a trabajar con un único pensamiento en la cabeza, aquella muchacha.
No estuve muy acertado durante toda aquella semana y todas las noches me sentaba ante mi escritorio y creaba un montón de poemas a ver cuál más bonito, cuál con más sentimiento. Así día tras día, parecía que el destino quería que nunca más en la vida pudiera cruzarme con aquella mujer que me tenía el corazón robado.
Pero un buen día el azar cambió y cuando llegué al bar como cada tarde Paco me dio una nota manuscrita que había dejado aquella mujer. La nota era corta pero muy clara y para mí fue preciosa. Tenía sólo cinco letras pero para mí fue todo un universo lleno de posibilidades. Salí con mucha prisa y cuando pasé por delante de una floristería compré un ramo de rosas que me costó diez mil pesetas, pero eso importaba poco cuando el amor está en juego. El motivo de la prisa era que detrás de su nota ponía la dirección de aquella chica.
Llegué a la dirección y subí los tres pisos por las escaleras. Cuando estaba delante de su puerta dudé durante unos segundos, pero finalmente toqué a la puerta. No usé el timbre ya que estaba tan nervioso que no lo encontré. Me abrió la puerta vestida con un sexy modelito rojo pasión y me dijo con una sonrisa en los labios: «Te esperaba, sabía que vendrías». Después le di el ramo de rosas y ella sonrió, le había gustado, es más, yo diría que incluso la sorprendió. No se lo esperaba y la sorprendió. Puso el ramo en agua y después me dijo  que la rosa era su flor favorita. Me hizo pasar y me presentó a su madre. Era una simpática abuela que estaba sentada en una silla de ruedas y bordaba un pañuelo blanco de seda. La mujer levantó la cabeza, me saludó y volvió a lo que hacía.
Una vez hechas las presentaciones continuamos y me enseñó su casa. Después fuimos a la cocina y me cenamos una pizza que ella había hecho, por cierto, estaba buenísima. Al acabar de comer fuimos a su habitación y puso una cassette de Strauss dentro del radiocassette y me pidió que bailase un vals con ella. Estuvimos bailando un buen rato hasta que aquella cassette se acabó. Entonces ella la cambió y puso una de Vangelis, creo que una cuyo título es «Spiral». Cuando empezó a sonar aquella maravilla musical ella se acercó a mí y me dio un beso. Nunca me olvidaré ya que para mí, aunque parezca mentira, fue el primer beso de amor que di y que me dieron. Empezamos a acariciarnos y después ella empezó a desnudarme. Se desnudó a continuación y empezamos a hacer el amor por primera vez. Eso fue hace ahora diez años.
Desde aquel día ella siempre me dejaba una nota en el bar y yo siempre le regalaba alguna cosa. Siempre, día tras día hasta hoy, hijo. Así fue como conocí a tu madre y asé es como aún continuo enamorado de ella y supongo que ella de mí. También fue así como naciste.
Papá, ¿te puedo hacer una pregunta?
Claro que sí hijo, todas las que quieras.
¿Qué ponía en aquella nota que te dejó la mamá  y que has dicho que tenía cinco letras?
Ponía la palabra más maravillosa del mundo «TE AMO»
¿Puedo hacerte otra pregunta?
Sí.
¿Qué has hecho con aquellos poemas que escribiste durante todo ese tiempo?
Los llevé a un editor y quiso que hiciese un libro con ellos. El libro se titula «Siempre pregunta por ti en la cafetería» y fue el primero de los muchos que he escrito desde entonces.
¿Y pusiste todos tus poemas?
No hijo, no. Los puse todos menos uno, el que más me gusta. Este se lo regalé a tu madre el día de nuestra boda. Fue mi regalo de bodas.
Papá, ¿puedo hacerte la última pregunta?
¡Claro qué sí hijo!
¿Qué es hacer el amor?

Es todo por hoy, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 8 de julio de 2017

Relato y poesía.

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Tengo varios pendientes con vosotros desde las últimas entradas. Los relatos finalistas de los concursos, una poesía del recital, etc. Hoy voy a aprovechar la entrada para algunos de esos pendientes. Voy a compartir uno de los relatos finalistas y una poesía. El relato, concretamente es el que resultó finalista del II concurso Literario de relatos eróticos Labios de Neón de la editorial Ojos Verdes Ediciones. El relato lleva por título "EL ÚLTIMO SUSPIRO" y dice así:

Muestras lenguas se mezclaban en el apasionado beso mientras mis manos jugaban con sus turgentes pechos. Notaba el contraste del frío del piercing que tenía en el pezón derecho con el calor que emanaba su cuerpo. Los movimientos de sus caderas eran  arrítmicos pero constantes, cada vez más rápidos. Separamos nuestros labios un segundo, lo justo para que pudiera soltar un gemido, sabía que eso me excitaba. Llevé mi lengua a su erecto pezón y jugué con ella dibujando círculos sobre este y la aureola. Ella colocó mis manos en sus nalgas sin dejar de moverse. Mi pulso se aceleraba, ella mordía su labio inferior mientras sus manos se cerraban contra el hierro del cabecero de la cama asiéndose con fuerza, haciendo que la penetración fuera más intensa.

Arqueó su espalda y detuvo su movimiento un instante para luego retomarlo con mayor velocidad. Noté un dolor fuerte en el pecho pero no podía, no quería parar. Ella gimió, de una manera como nunca antes lo había hecho, en el momento que eyaculaba dentro de ella en el mismo momento que la vida se me iba. Resulta paradójico que con el último suspiro de mi vida la haya llenado de una nueva vida pues mi simiente traerá una nueva vida.

Ahora le toca el turno a la poesía, esta la leí desde el balcón del ayuntamiento y se titula: "VENENOSO AMOR" y aquí os la dejo:

Azules son tus ojos,
Azules como el ancho mar.
Y como volcanes rojos,
Me hieren nada más mirar.

Sé que tu corazón tiene dueño,
Que otro la llave ha encontrado.
Pero no cesará mi empeño,
Pues de ti me he enamorado.

Y no te equivoques, no quiero competir,
Ya que sé que nada puedo hacer.
Pero no me cansaré nunca de repetir,
Cuan miserable sin ti fue mi nacer.

Siempre creí que “fácil es vivir”,
Pero enamorarme solo me reportó dolor.
Ahora mismo solo quiero sobrevivir
Y combatir el veneno del amor.

Cupido no se apiadó de mí,
Y su flecha a traición me disparó.
Pero resulta que fue hacia a ti
Donde sus pasos me encaminó.

¡Qué injusto, cruel y doloroso
Cuando no es correspondido es el amor!
Pero yo continuo tembloroso
Por culpa de este venenoso amor.

Por el momento nada más, espero que os gusten, queda pendiente un relato que en breve os traeré por aquí. Hasta ese momento u otro en el que suba algo más, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir" Nos leemos.

viernes, 30 de junio de 2017

Poesia

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Quería aprovechar la entrada de hoy para comentaros algo de un acto en el que participé hace poco y me gustó. Era un recital de poesía que se realizó en La Llagosta pero de una manera muy especial pues se hizo desde diferentes balcones diseminados por las calles del pueblo y desde ellos se recitaban poesías acompañados de música (guitarra y violín). El acto se llamaba "Poesies des del meu balcó" y he de reconocer que estoy deseando que llegue el año próximo para poder volver a participar. Este lo hice con dos poesías que tenía escritas desde hace más de veinte años. Me gustó que después de tanto tiempo haya podido ser compartidas. Voy a compartir aquí una de ellas, la primera que leí y me reservo la segunda para entradas posteriores. La poesía se titula: CUCÚ CANTA EL PÁJARO.

Hace años que no siento nada.
Sé que la vida se acaba,
Y yo no puedo hacer más
Que mirar el paso de las agujas del reloj.

Si tú me ayudaras,
Si tú me enamoraras,
Aunque las agujas no se pararan,
Mi vida sería mejor.

Cucú, canta el pájaro,
Eso indica que mi hora se acerca
Pero déjame siquiera mirarte
Antes de que la caja me tapen.

Nada puedo hacer ya por cambiar.
El tiempo es un pasajero
Que consigo nos quiere llevar.
Y queramos o no, nos llevará.

Pero de ti depende,
Que ese adiós sea
Un hasta pronto o
Sea un triste nunca jamás.

Cucú, canta el pájaro,
Eso indica que mi fin se acerca
Pero déjame siquiera besarte
Antes de que me empiecen a bajar.

Tus palabras se las lleva el viento,
Tu imagen los años cambiará,
Pero en mi quedará tu recuerdo
Guardado en mi corazón.

No pretendo que me ames,
Pero tampoco quiero tu rencor.
Sólo busco en ti un amigo,
Que me comprenda y me acepte por ser yo.

Cucú, canta el pájaro,
Eso indica que todo acabó
Pero déjame siquiera recordarte
Antes de que la tierra me trague.

Es todo por hoy, próximamente más, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 17 de junio de 2017

Portadas últimos concursos

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Ya anuncié en entradas anteriores que había resultado finalista en dos concursos de relatos cortos junto a mi hermano. como en aquellas fechas no tenía las portadas os las dejo aquí ahora que si dispongo de ellas. Pero vayamos por partes, el primero en el que participé es el siguiente:

II Concurso de microrrelatos eróticos, Labios de Neón, de la editorial ojos verdes, esta es la portada:


Hasta donde sé aún está disponible a través de la web de dicha editorial. El segundo es el que sigue;

II Concurso de relatos eróticos, de la editorial Donbuk, esta es la portada;

En este caso creo que está agotado así que si alguien quiere alguno, puede que aún pueda hacerme con alguno.

Por hoy aquí lo dejamos, compartiré con vosotros los relatos de dichos concursos en próximas entradas. Hasta entonces, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 20 de mayo de 2017

Noticia y entrevista.

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Hoy quería aprovechar la entrada para varias cosas que, aunque no son urgencias sí son agradables. Lo primero, según reza el título es la noticia. Aunque no sea nueva, ya que lo he anunciado en alguna red social, en la única que tengo en realidad, sin más dilación, la noticia es que he quedado finalista de un nuevo concurso literario y de nuevo junto a mi hermano y los relatos finalistas formarán parte de una antología y serán publicados. Os acercaré la portada en cuanto la tenga.

El siguiente punto del día es la entrevista. Pero no es una entrevista que me hayan hecho a mí, sino una entrevista a un personaje de mi novela Amonathep, concretamente a la protagonista Alea. Aquí os dejo el enlace: 

http://anitansf.blogspot.com.es/2017/05/entrevista-alea-serra-protagonista-de.html

Por hoy es todo, nos vemos pronto. Nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 13 de mayo de 2017

Entrevista de radio

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

La entrada de hoy va a ser corta, pero creo que también es necesaria. Simplemente quería dejaros un enlace a un programa de radio que me han hecho hace poquito. En para el programa "El baúl de los recuerdos" de Radio Cunit. Fue una entrevista en la que me sentí muy cómodo y quiero darle las gracias a Estela por ello. Aquí el enlace: 

http://www.ivoox.com/baul-recuerdos-t4-programa-audios-mp3_rf_18534865_1.html 

Nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos. 

lunes, 1 de mayo de 2017

Primer Sant Jordi al otro lado

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Como bien reza la entrada quiero hablar de mi primer Sant Jordi como escritor. Ahora que ya ha transcurrido una semana y ni la adrenalina ni la excitación me nublen la vista quiero hacer una pequeña disertación sobre lo que sentí, viví y padecí, pues también he padecido pero eso ya llegará. Empezaré por el principio.

La mañana empezó temprano para mí, me levanté a las siete de la mañana para poder estar a las ocho en la plaza del ayuntamiento y mi sorpresa fue que no fui el único. Montamos las mesas, colocamos las sillas y expusimos sobre la primera a los verdaderos protagonistas del día, los libros. No he dicho que compartí mesa con los autores de La Llagosta, un grupo de excelentes escritores y mejores personas, un grupo heterogéneo por cierto, tenemos a una escritora de auto-ayuda, un escritor de comedia, una poetisa de primera y dos escritoras de ¿romántica?, pues creo que ni ellas mismas se catalogan en esa categoría, y estoy yo que escribo ¿policíaca?. Entonces podíamos llegar a cualquier público, era difícil no tener algún libro que no les guste a alguien.

Ese día la experiencia fue fabulosa, no hablo de haber vendido más o menos, que aunque parezca una contradicción fue lo de menos  (aunque he de reconocer que no me fue mal ya que vendí 10 ejemplares de Amonathep), lo verdaderamente importante de ese día fue conocer, compartir mesa y experiencia con ese grupo maravilloso de gente. José Ramón Vera, Feli García, Feli Ramos, Mayte Bonilla y Paquita Pedrós, pero también hubo dos escritores invitados que son tan maravillosos como los anteriores, Sergio Bonavida y Lisa (lo siento pero no recuerdo tu apellido). El mejor Sant Jordi de mi vida de momento que espero no sea el único.

Pero como decía también padecí. El gran astro rey, don Lorenzo, el sol me quemó un poco (en realidad más que un poco pues parecía cráneo rojo, sí el malo de Capitán América) pero nada que una buena crema hidratante y el tiempo no lo cure. Ya me encuentro mucho mejor y pronto volveré a ser el mismo, pero algo más moreno.

Pronto volveré por este lugar con más relatos o vivencias o lo que se me ocurra, pero de momento lo dejo aquí por hoy. Nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

viernes, 21 de abril de 2017

Noticia y relato.

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

La entrada de hoy la quiero aprovechar para hacer un anuncio, hemos sido finalistas nuevamente en un concurso literario, hablo en plural pues hemos sido finalistas mi hermano y yo. En esta ocasión es en un concurso de Ojos Verde Ediciones, pronto espero compartir la portada del recopilatorio con vosotros y en un futuro el relato, pero de momento quería daros la noticia.

Y hablando de relatos tengo pendientes con vosotros uno de los relatos con los que fui finalista en otro concurso. Así que sin más demora os dejo el relato en cuestión. Este era del II Concurso Donbuk de relatos de Terror. El relato se titula BAJO LAS SÁBANAS, espero os guste.

María estaba arrebujada bajo las sábanas de su cama. Temblaba y no era de frío. Estaba pasando la peor noche de sus siete años de vida. Había tenido miedo en otras ocasiones, pero eran miedos racionales, tenía miedo a las alturas, a quedarse sola e incluso a la oscuridad. También había tenido pesadillas en incontables ocasiones y siempre se despertaba agitada y llorando, pero la visión de la realidad le devolvía la tranquilidad, «estás soñando, todo está bien» se decía a sí misma. Pero esta vez estaba despierta y su miedo no era racional pues no podía ser cierto lo que le pasaba. Mientras sus padres tenían, en el piso de abajo, una orgia silenciosa con sus amigos, José (Cuervo), Marie (Brizard), Jim (Beam), Jack (Daniel’s),  Rémy (Martin) y Johnnie (Walker), ella estaba recibiendo la visita más aterradora que un niño pudiera recibir.

Pese a que era noche cerrada no había podido dormir pues había notado su presencia en cuanto subió, sola, a su habitación. Se quitó su ropa y se puso rápidamente el camisón y se metió entre sus sábanas, buscando el cobijo en ella como si una fortaleza inexpugnable se tratara. Pero no había servido de nada, él estaba cada vez más cerca. Escuchaba, primero las cadenas que arrastraba al caminar, después su respiración agitada y por último sus sibilantes palabras llamándola con una voz que sólo podía existir en algún rincón olvidado del infierno. «¡María!, ¡María!» Olía su pútrido aliento que hacía que toda la habitación hediera a muerte y ella se abrazaba más y más a Run, su osito de peluche favorito. Nuevos pasos que crujían sobre el parqué de su habitación, acompañados de la cadena que los precedía, debía estar rodeando su cama. Sus amigos de clase le habían dicho que encendiendo la luz el hombre del saco desaparecería para siempre pero ella no podía encender la luz pues sus padres sabrían que está despierta y subirían y le pegarían, siempre le pegaban cuando estaban con sus amigos y hoy había muchos por el ruido de cristales que escuchaba.

Cerró sus ojos y tapó sus oídos con sus manitas sin soltar a Run de su lado mientras movía sus labios de manera silenciosa mientras decía aunque en realidad no sabía a quién lo hacía «¡Por favor! Haz que se vaya, que se vaya y que no esté»  Abrió sus ojos, los tenía tan cerrados que le empezaba a doler la cabeza, y comprobó que seguía bajo su sábana y que su peluche seguía a su lado, pero algo no estaba bien. Sus manos temblaban y ya no escuchaba aquellos pasos ni aquellas cadenas. Tampoco se escuchaban los ruidos de cristal en la planta de abajo. Ahora sólo se oía una risa, una risa macabra y unos pasos que subían por los escalones. Esos escalones siempre crujían, incluso cuando los pisaba ella que pesaba tan poco, pero esta vez no crujían, alguien subía por ellos pues escuchaba algo parecido a «tum, tum, tum». Los pasos se acercaban a su alcoba y se asomó apartando un poco la sábana, haciéndola a un lado.

Y sentado sobre su colchón a los pies de la cama estaba él. Por primera vez lo veía. Era enorme, mucho más grande que cualquier persona que hubiera visto antes. Parecía una montaña más que una persona. Su cabeza, del tamaño de una pelota de baloncesto era grotesca, tenía tres ojos, el de la derecha de color marrón, el de la izquierda color azul y el del centro de un tono negro que parecía un espejo, su boca, descomunalmente grande carecía de dientes, tan sólo un par de colmillos que eran tan grandes que ni  siquiera su boca era capaz de contener. Carecía de nariz y en su lugar un pico como de cuervo pero mucho más grande y por orejas algo que se parecía mucho a una aleta de tiburón. Y lo peor de todo es que le estaba mirando, ¡con una ¿sonrisa?! Sus manos enormes reposaban sobre unas rodillas y de sus pies, tan grandes que parecían almohadas una cadena gruesa y negra colgaba uniéndolos. Y aquel «tum, tum, tum» cada vez estaba más cerca. Hasta que el ruido cesó justo delante de su puerta.

No pudo soportarlo más y se volvió a meter bajo su sábana y gritó, gritó como no lo había hecho en su vida. Fue un solo grito, largo, intenso y agudo. Tras gritar aguardó bajo sus sabanas. Sabía que sus padres subirían y le pegarían, pero aquello era mejor que aquel horrible ser que descansaba a los pies de su cama. Mejor que aquel sonido que no sabía que era pero la atemorizaba. Y finalmente la puerta de su cuarto se abrió. El crujido que hizo se debió escuchar en todas las casas del barrio y lo más curioso de todo es que aquella puerta no crujía nunca. Aguardó bajo las sábanas. Sus padres no tardarían en sacarla de su escondite y le darían una paliza. Los segundos pasaban como si fueran minutos y nada pasaba. Así que decidió salir, poco a poco fue echando para atrás la sábana y asomó, primero a run para que comprobara que no había peligro y luego salió ella. Allí, junto al quicio de la puerta no estaba papá como esperaba, tampoco mamá, allí sólo había una esquelética figura envuelta en una túnica negra con capucha de la que dos ojos rojos brillaban llenando la pequeña habitación de un espectral brillo.

– Hola María – dijo – ¿cómo estás?

– Bien – dijo ella tratando de no mostrar el miedo que sentía – ¿qué haces aquí?

– Acaso, ¿sabes quién soy?

– Sí, eres la muerte, y vienes a por mí.

– Tienes razón – dijo y una carcajada macabra brotó de su ¿garganta? 

– pero no en todo. Sí soy la muerte, pero no vengo a por ti, eres joven aún.

– Entonces, ¿qué haces en mi cuarto?

– Vine a buscar a tus padres y quise asegurarme que estabas bien, entonces vi a mi amigo y supe que estarías bien para siempre.

– ¿Él es el que me va a matar?

– Nadie te va a matar. Mi amigo, aquí sentado se llama olvido y quiere que le acompañes, ¿quieres ir con él? Si estás con él nadie te hará daño nunca más.

– ¿Puedo llevarme a Run conmigo?

– Por supuesto – dijo la voz del gigantón.

María se puso en pie, y le tendió la mano derecha a aquella figura sentada en su cama, este se puso en pie y la tomó y arrastrando su cadena empezó a caminar. Ella la seguía, sin soltar su mano de la de aquella montaña, en su otra mano su adorado peluche. La esquelética figura les seguía. María no quiso mirar cuando pasó junto a los vasos y las botellas vacías que había junto a sus padres que parecían dormir cada uno sobre un sillón y salió a la calle junto a su viejo amigo Run y su nuevo amigo olvido.

A la mañana siguiente la policía encontró los cadáveres de un matrimonio rodeados de botellas y vasos. Habían sufrido un infarto producido por una ingesta excesiva de alcohol pero nadie cayó en la cuenta de que allí también vivía una niña, nadie la buscó ni volvieron a tener noticias de ella pero hay quien la ve a veces, en una curva en la carretera.

Por hoy ya está todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.