domingo, 5 de noviembre de 2017

Ya van 10, ¿Lo celebramos?

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Pues sí, como pone en el título ya van diez, me refiero a concursos en los que he resultado finalista. En esta ocasión la alegría vuelve a ser doble pues mi hermano repite y compartiremos una nueva antología. En esta ocasión el concurso era el I certamen de Fantasía y Ciencia Ficción de Editorial Donbuk, aquí os dejo la portada del mismo:


El relato os lo dejo a continuación, lleva por título: Andrómeda Quick Asylum y es de corte futurista, dice así:

Ptolomeo contemplaba las vistas desde el gran ventanal de su habitación. Estaba cautivado por tanta belleza. LaBelle, su esposa lo observaba desde el lecho conyugal. Ambos estaban completamente desnudos pues acababan de hacer el amor. El brazo derecho de él, cubierto de cobalto y níquel brilló cuando la luz de una de las estrellas fugaces que surcaban el infinito incidió sobre este. Con la mano izquierda saboreaba el ambarino líquido que eones atrás fuera llamado whisky. Los cubitos de hielo tintinearon cuando dejó el vaso en una de las repisas vacías que se encontraban en la pared más cercana a donde se encontraba. Llevaban menos de cinco horas en aquel que era su nuevo hogar y aún no habían podido sacar nada de los embalajes en los que se encontraba sus pertenencias. Aunque se encontraba de espaldas a su mujer esta podía ver el ceño fruncido que se adivinaba en la cara de él.

—¿Qué es lo que te preocupa amado mío? —le preguntó poniéndose en pie y acercándose a él por la espalda.

—¿Por qué me ha de preocupar algo? —dijo él sin retirar su mirada de las estrellas.

—Te conozco —prosiguió LaBelle— y sé que algo te atormenta, llevas ausente desde que entramos en este lugar. Tanto es así que ni siquiera en la cama has sido capaz de evadirte de tus problemas, sean estos cuales sean y eso no te había ocurrido nunca —le abrazó por la cintura y le dio un beso en su musculada espalda, pudo comprobar que aún estaba sudada y el sabor salado que desprendía le recordaba lo mucho que le amaba.

—¿Acaso no he cumplido como de costumbre?

—No tengo queja eso es cierto —se pegó más a su cuerpo, sus enormes y preciosos senos se aplastaron contra él— pero ciertamente hoy no has estado como siempre.

Se giró y la miró a los ojos azules. No podía decir eso de mucha gente pues en sus casi dos metros de estatura eran pocos los que podían hacerlo, uno de esas pocas personas que podían mirarlo sin tener que levantar la vista era su esposa. Le acarició cariñosamente una de las mejillas con su dedo índice, como si quisiera limpiarle una lágrima inexistente. Luego le beso apasionadamente en la boca, beso al que ella se unió. Cuando además de compartir saliva sus lenguas entraron en contacto la mano de ella se dirigió al pene de él pero este se apresuró a apartarla y se separó un poco.

—¿Qué te ocurre Ptolomeo? Es la primera vez en tu vida que rehúsas el contacto sexual conmigo, ¿acaso amas a otra? ¿Ya no te atraigo? —le preguntó ella y no pudo evitar que sus ojos se anegaran de agua.

—No es eso —le contestó él tomando de nuevo el vaso de la repisa— ¿dónde iba a encontrar a una mujer como tú? Lo tienes todo mi amor, eres una mujer inteligente, fuerte, valiente, fiel, atractiva y muy sexy, cualquier hombre daría su vida con tal de poder verte así como yo te veo ahora, imagina lo que harían por poder mantener una relación contigo.

—Entonces, ¿qué es lo que te ocurre?

Él caminó un par de pasos y se detuvo, le dio un largo trago al vaso y saboreó el amargo néctar unos segundos en su boca, luego se giró de nuevo a LaBelle y la contempló unos segundos. Ciertamente era una mujer muy bella. Además de ser tan alta como él y tener unos ojos azules preciosos tenía una melena rubia y rizada a lo afro, un escultural cuerpo de ébano con una excelente figura de grandes y turgentes senos y unas largas piernas. Era un hombre tan afortunado por compartir su vida con ella. Suspiró y se sentó sobre la cama.

—¿Nunca te has preguntado por qué nos destinaron a este lugar? —le preguntó, ya no quería guardar su dolor para él nunca más.

—Es un ascenso —le contestó ella mientras caminaba hacia su marido contoneando sus caderas—, tu premio por la defensa que hiciste de la Tierra, en aquella batalla contra los alienígenas perdiste tu brazo y casi la vida, pero conservaste el planeta. Eres el héroe de todos los humanos.

—¿Eso te contaron? —prosiguió él sin poder contener ya las lágrimas— ¿Esa fue la mentira que te contaron para que me siguieras?

—Te habría seguido al infierno si fuera necesario, eres mi esposo y te amo.

—Entonces abre tus ojos mi amor. Esto no es un ascenso, si fuera así estaríamos en la Luna, como todos los supervivientes de aquel ataque. No soy un héroe, soy un villano. El planeta sobrevivió, es cierto, pero es yermo e inhabitable. Es solo una bola de piedra sin vida, uno más de los muchos meteoritos que pululan por el universo, y es culpa mía. Nunca debí lanzar aquellos misiles. Pasarán milenios antes de que ese planeta pueda volver a engendrar vida si es que lo hace alguna vez. Y todo por mi culpa.

—No tuviste más opción que hacerlo.

—¿No la tuve? —apuró el contenido de un trago y empezó a vestirse con su uniforme de gala —No sabes dónde estamos, ¿verdad LaBelle?

—En Andrómeda Quick Asylum, un hospital flotante.

—Es un frenopático, pero es algo más y peor, es una cárcel donde se encuentran los criminales más peligrosos y los enfermos terminales. Es el estercolero al que envían a todos aquellos que no quieren tener cerca, ni de la Luna ni de la Tierra. El lugar al que mandan a todos los que les molestan o los que no comulgan con sus ideas. En otra época a este lugar se le hubiera denominado «campo de concentración» o «de exterminio» —esto último lo dijo con un énfasis especial en la palabra exterminio—. ¡Nos han desterrado!

—¡No digas eso! —pudo decir antes de que empezara a llorar desconsoladamente.

Él se acercó a ella y le dio un casto beso en la frente justo antes de rozar en una cariñosa caricia uno de las aureolas de ella y su pezón.

—Vístete, no tardaran en venir a buscarnos mi amor, no estaría bien visto que te encontraran tal y como tu madre te trajo al mundo.

Dejó el vaso sobre la repisa de nuevo y se caló la boina azul con la que se tocaría la cabeza. Luego contempló su imagen en el espejo, las cuatro estrellas de su cuello, indicativo de su rango, brillaban con un destello propio. Las diversas medallas en su pecho le recordaban un pasado glorioso. Y la bandera de su brazo, una bandera de un país que hacía siglos que dejó de existir, como el resto de lo que alguna vez fue su planeta, la bandera de las barras y estrellas. Empezó a ponerse sus guates, no le gustaba que los desconocidos vieran su brazo biónico. Se giró hacia la cama donde se encontraba su mujer y la observó mientras se vestía. Se colocó bien el nudo de la corbata y se puso la casaca verde. Luego fue hasta donde se encontraba su esposa y le ayudó a acabar de vestirse. Cuando le ceñía la corbata le dio un beso en los labios, fue un beso largo y probablemente el más amoroso que nunca hasta ese momento le diera. En el mismo momento que sus labios se separaron alguien llamó a la puerta de su alcoba.

«¡Adelante!» dijo autoritariamente girándose a la puerta para ver quién llamaba. Dos hombres uniformados atravesaron el umbral y se cuadraron ante él. Pero no pudieron ocultar los objetos que portaban. Uno de ellos sostenía una camisa de fuerza de un tamaño considerable, el otro unas esposas. «¡NO ME DEJARÉ ATRAPAR!» gritó mientras desenvainaba su pistola  láser y disparaba sin apuntar. Los dos hombres se separaron y el tiro no les impacto y Ptolomeo salió corriendo por la puerta abierta. LaBelle cogía la bata blanca que había caído al suelo mientras hacía el amor con su marido y empezó a ponérsela.

—Doctora ¿se encuentra bien?, ¿le ha hecho algo ese hombre? —le preguntó uno de los hombre reincorporándose y poniéndose de pie.

—¿Qué podría hacerme? Es mi esposo.

—Cierto doctora LaBelle, pero también es un enfermo, vive en un mundo de fantasía en el que se cree un general o no sé qué.

—Sé lo que le ocurre, además de su mujer soy su psiquiatra, pero nunca pensé que estuviera tan mal.

—¿Qué quiere decir? —le preguntó el otro hombre mientras comprobaba por el ventanal como un caza se alejaba a toda velocidad.

—Ya no cree la mentira que le contamos de que era un héroe, ya empieza a saber la verdad, ¿Cuánto tardará en descubrir que yo fui quien le traicionó enviándolo aquí?

Y sin decir nada más se acercó a los dos hombres que había junto a ella y los empezó a acariciar mientras los desnudaba, ellos, le acariciaban también a ella y la besaban en el cuello. «¿Cómo pudo darse cuenta que esto era un destierro para él?» se dijo.

Espero os guste, es todo por hoy, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

domingo, 22 de octubre de 2017

Esta vez no pudo ser

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Así como normalmente anuncio que un relato mío a resultado finalista en algún certamen literario y en muchas ocasiones la alegría es doble pues también mi hermano resulta finalista en esta ocasión no ha sido así, no por parte de él que ha vuelto a resultar finalista en un concurso de relatos de terror, he sido yo el que no lo he sido. Pero no me arrepiento de mi trabajo. Cierto que eran unos relatos arriesgados pues no eran de terror al uso, pero precisamente por eso estoy orgulloso de ellos y quiero compartirlos con vosotros. En el concurso participé con dos relatos pero escribí tres. Aquí os dejo los tres para que los disfrutéis, o no.

El primero se titula "Huelo tu miedo" y dice así:

Estás muerta de miedo. Lo veo reflejado en tus ojos. Lo huelo en el ambiente enrarecido de tu habitación. Tú ni siquiera sabes que estoy aquí pero te veo, estoy cerca, muy cerca, más de lo que imaginas. Puedo ver a través de tus ojos, esos que te consumen del miedo. Encima de tu mesita de noche se encuentran varias jeringuillas con sus agujas aún sangrantes, la mayoría ya secas, pero algunas todavía frescas. Al igual que el polvo blanco cortado en forma de rayas sobre tu mesita, los que están junto a la botella de wishky barato y el canuto de aluminio. ¿Cuántas te has soplado esta noche? ¿Tres? ¿Cuatro?
Y el cuerpo desnudo que descansa junto a ti en la cama, seguro que no sabes ni a quien pertenece. Tan solo te ha servido para que caliente el tuyo y te pague esos caros vicios que tienes. Una lágrima rueda por tu mejilla. ¿Es el miedo el que te hace llorar o la consciencia repentina de la realidad? Te estás muriendo y lo sabes, lo hueles en el ambiente enrarecido de tu habitación. Veo el miedo reflejado en tus ojos porque estoy muy cerca. Demasiado cerca. Soy tu consciencia. Te mueres por tu mala vida. Pero tu alma no descansará en paz, lo sabes, solo tienes veinte años. Caes al suelo. Tu corazón se paró, tu cuerpo desnudo, antaño hermoso, se descoyunta al caer contra el suelo. Te mueres, lo huelo.

El segundo lleva por título "Frío", es este:

Mi cuerpo está aterido de frío. Pero en realidad no sé si es el frío o el miedo. Noto su aliento pútrido en mi pescuezo. Ha acabado con todo el grupo que me acompañaba en el campamento y ya solo falto yo así que sé que soy su próxima víctima. He visto como partía en dos a un titán de más de dos metros que hacía las veces de traductor. Como devoraba a una científica mientras esta aún estaba viva. Sus gritos eran ensordecedores, un espectáculo dantesco. También he visto como acababa con un oso polar con sus propias manos y sin recibir ni un solo rasguño. Y ahora yo soy el siguiente.
Soy el cobarde que se escondió en el almacén cuando todo empezó pero esto ha sido peor. He presenciado todo y ahora soy un blanco más fácil. Me he orinado y cagado encima y el frío me está matando. ¿O será el miedo?
Ya se acerca. Me ha visto y lo que es peor, yo lo veo a él. No puedo escapar, al refugiarme aquí he cavado mi propia tumba. Se acerca. Tiene sangre seca en su pechera pero le llega hasta la rodillas, y sus uñas, aunque en realidad son garras, gotean algo que debe ser una mezcla de sangre, sesos y algún otro fluido corporal. Avanza, estoy perdido. Me devorará, no quiero morir. Tardo en darme cuenta de que lo que estoy mirando es un espejo y el monstruo soy yo.

Y por último y no por ello menos importante, "Francotirador":

Agazapado en mi rincón del campanario que es el lugar más alto del pueblo en el que nos encontramos. En realidad sería más correcto decir que estaba estirado cuan largo era, mi mano derecha, enfundada en un mitón acolchado cerca del gatillo, de hecho, el dedo índice lo está acariciando. Mi ojo derecho en la mira telescópica, (que en realidad es mucho más, contiene un sensor de movimiento, imagen térmica para poder detectar personas incluso de noche, medidor de distancia y un amplificador de luz para poder ver como si fuera de día en las peores condiciones climáticas y lumínicas imaginables), oteando el horizonte para evitar emboscadas no deseadas. De momento todo resta en calma, demasiada calma diría yo para encontrarnos en mitad de una zona conflictiva como esta.
Nuestro teniente está hablando con los nativos, esos asquerosos están explicando un montón de patrañas, inventadas por supuesto, acerca de un monstruo que vendría del otro extremo del mundo para aniquilar a su pueblo, según parece es una antigua leyenda que se ha ido transmitiendo de padres a hijos de forma oral desde hace cientos, tal vez miles de años. Lo escucho todo por la radio que llevo colgada de mi cinturón. Pretenden asustarnos para que nos vayamos, solo por eso deberíamos exterminarlos a todos. Por mentirnos. Acaban de indicarnos que el monstruo llegó la noche anterior y fingen estar asustados. Nos indican por el lugar que llegó el monstruo pero allí solo están nuestros coches. Ya sabía que mentían.

Eso es todo por hoy, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir", nos leemos.

jueves, 19 de octubre de 2017

Otra vez más, finalistas

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Hoy quería compartir con vosotros una noticia. Nuevamente he resultado finalista en un concurso literario y nuevamente la alegría es doble pues mi hermano también lo ha sido. En esta ocasión ha sido en el IV Concurso Sensaciones y sentidos de relatos eróticos de Diversidad Literaria. Aquí os comparto la portada:


Pero también os dejo el relato por si queréis leerlo, no es extremadamente largo, se titula "Orgasmo" y dice así:

Sus manos se movían rápido acariciando su sexo húmedo, buscando el mayor placer posible, frotando con la palma de su mano el clítoris. Un gemido quedo se escucha en la alcoba justo cuando alcanza el orgasmo. Mientras se recuesta de nuevo sobre la cama contempla la foto de su esposo sobre la mesita. Lo echa tanto de menos. Siempre se toca pensando en él.

Espero os guste, es todo por hoy, nos vemos en "Mi rincón de escribir". Nos leemos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Relatos finalistas

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Tenía pendiente de compartir con vosotros dos relatos finalistas de dos concursos de los que ya he anunciado y compartido portadas con vosotros, así que aquí los dejo.

El primero de ellos lleva por título: "Eres mi amanecer" es el que aparece en Escritores al Alba, antología del concurso de diversidad literaria, dice así:

Así como en el horizonte se besan el cielo y el mar y en el amanecer la noche y el día en mis sueños, tu boca y la mía.

El segundo que tenía que compartir es el del certamen literario de Donbuk editorial de microrrelatos que forma parte de la antología Predestinados y el relato lleva por título "Ya no tiemblo", aquí el relato:

El cañón de la pistola aún humeaba en sus manos. Acababa de matar al cabrón que la había violado hacía tan solo unos minutos. Ella había opuesto toda la resistencia que podía para evitar que lo hiciera pero le faltaba fuerza. Su cuerpo era ahora un mapa de hematomas, golpes y cardenales, que unido a su maquillaje corrido y a los tatuajes que decoraban su piel le daban un aspecto entre siniestro y macabro. Su cuerpo había temblado cuando se le abalanzó encima, cuando la poseyó brutalmente y cuando eyaculó dentro de ella. Pero ahora ya no temblaba. ¡Ya no!

Para este último concurso escribí dos relatos más que pronto compartiré con vosotros para que juzguéis vosotros mismos si el resultado hubiera sido el mismo, hasta entonces, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir", nos leemos.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Portada que faltaba, y algún relato

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Quería aprovechar para compartiros la portada que me quedaba pendiente que por fin ya la tengo. Era la que pertenecía a la antología del concurso "Escritores viajeros" de la editorial Ojos Verdes. Aquí la portada:


También quería aprovechar la ocasión para compartir algunos relatos, uno de ellos es el que aparece en esta antología, se titula "El viaje de mi vida" y dice así:

Había decidido que aquel fuera el viaje de mi vida aunque no iba a estar solo. Decidí que nada más salir de casa al primer lugar que iría sería a Venecia, a surcar los canales en góndola. Luego pasaría por Egipto a tomar el sol a los pies de las pirámides o la esfinge. Después me perdería en la ciudad de Petra y proseguiría el viaje a la India, China o Japón. Nunca antes en mi vida había salido de mi pueblo así que si tenía que preparar un viaje tenía que hacerlo a lo grande.

Pero luego cambié de opinión. Un crucero por el Caribe para empezar. Paisajes de playas cristalinas, paraísos terrenales y maravillosos acuarios naturales. Y como colofón un paseo por las civilizaciones precolombinas. Conocería todo de la cultura Maya y Azteca y antes de regresar a casa visitaría Macchu Picchu y todo lo que pueda recordar a los Incas. Yo nunca he estado allí pero me han dicho que es el lugar más hermoso del mundo. Si tienes suerte incluso puedes ver a las llamas pastando a escasos metros de ti. ¿Cómo pudieron los hombres del pasado construir tales maravillas con la escasez de tecnología? Hoy día sería fácil pero entonces. Uff.

Aunque si nunca he salido de casa, ¿Por qué no empezar por las maravillas más cercanas? La obra de Gaudí en Barcelona, la Sagrada Familia o el Parque Güell dicen que son maravillosos. O el nacedero del Urederra en Navarra, hay no son las manos del hombre las que lo preparan todo sino la madre naturaleza la que hace de arquitecta, y  de qué manera. La Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia. Son tantas las cosas por ver y tan poco el tiempo que tengo. Debo planificar bien mi viaje, no hay que olvidar que es el viaje de mi vida.

Por fin ha llegado el día de mi gran viaje, pero no he navegado en góndola, ni he tomado el sol junto a Keops, Kefrén ni Micerinos. Tampoco he recorrido las calles de piedra de Petra. Ni he hecho un crucero, ni he visitado culturas extintas. Tampoco fui a Barcelona o Navarra o Valencia ni a ningún otro punto. El viaje de mi vida lo he hecho dentro de una caja de pino y el destino han sido dos metros cuadrados de nicho en mi pueblo.

En breve compartiré también el resto de relatos finalistas que aún no he compartido, pero eso será en breve, mientras tanto nos vemos en "Mi rincón de escribir". Nos leemos.

domingo, 27 de agosto de 2017

Doblemente finalistas

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Si en mi última entrada os informaba que nuevamente mi hermano y yo habíamos sido finalistas del II concurso "Escritores viajeros", del que estoy a la espera de tener la portada para compartirla con vosotros, hoy tengo que haceros participes de que nuevamente hemos resultado finalistas, los dos, en dos nuevos concursos, concretamente de:

II concurso de Microrrelatos de Editorial Donbuk, aquí la portada:

A día de hoy se puede conseguir a través de la web de la editorial pero no se durante cuanto tiempo, si no como siempre, yo dispongo de alguno.

El segundo es el II concurso de Microrrelatos "Escritores al alba" de diversidad literaria, aquí la portada:


Como en el caso anterior y hasta donde sé está disponible en la web pero por si acaso también tengo alguno, no mucho como en los casos anteriores, pero alguno sí. 

Próximamente añadiré los relatos de esos certámenes y el que os debo, mientras eso ocurre, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

lunes, 7 de agosto de 2017

Nuevamente finalistas y recomendaciones

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Como reza el encabezamiento de la entrada nuevamente somos finalistas, mi hermano y yo, de un nuevo concurso, en esta ocasión es el concurso "Escritores viajeros" (creo recordar) de la editorial Ojos Verdes. Cuando tenga la portada y el enlace de compra os lo pondré por aquí para que quien quiera pueda hacerse con uno o varios de esos ejemplares.

Quería aprovechar esta entrada también para hacer publicidad de otros libros que no son míos, sin que sirva de precedente (o sí), no voy a hacer autopromoción.

Los primeros libros que quiero recomendar son, como no podía ser de otra forma, los de mi hermano Pepe Ramos. Hasta la fecha, aunque en breve variará la cosa aumentando esta lista, son los siguientes;

- "Eclipse de sangre" - De Editorial Leibros,
- "La muerte no perdona" - De Editorial Artgerust,
- "Bocados de terror" - De Editorial Artgerust,
- "Tenebrae" - (Pronto a la venta) De Editorial Artgerust,
- "¿Hay alguien aquí?" - De Editorial Egarbook,
- "Asesina de hombres" - De Editorial Egarbook.

Y también quiero recomendar un libro muy ameno titulado:

- "Autocompasión de un tonto con suerte" de José Ramón Vera. 

Todos y cada uno de ellos merecen ser leídos.

Y ya puestos a recomendar, no os perdáis tampoco los tres libros de poemas de Paquita Pedrós, la novela de Mayte Bonilla, Los libros de Feli Ramos y de Feli García, o los de Lisa Aidan o de Sergio Bonavida, todos ellos lecturas interesantes para el verano o cuando se quiera.

Por hoy es todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.