sábado, 20 de enero de 2018

Mi baúl de los recuerdos (I)

Buenos días desde el rincón en el que escribo.

Quería aprovechar un día tan especial como hoy, en el que me hago un año más viejo, para empezar una serie de recuerdos de tiempos pretéritos en mi vida que tendrá continuidad, aunque no inmediata, ni sé que periodicidad, pero sí que veréis posteriores entradas con el mismo título. Se que suelo subir relatos o hablaros de libros y que por tanto la literatura está presente, pero también es un blog personal, así que permitidme esta licencia poética. En esta ocasión, por ser la primera la quiero dedicar a una de mis pasiones y que además tiene relación con uno de los personajes de "Amonathep" y que además tendrá mucha presencia en "Entremés". Estoy hablando de los juegos de rol. Pero no esos on-line ni tampoco esos pseudo-juegos llamados de rol que en realidad no lo son tanto.

Pero lo mejor es que empecemos por el principio, es decir, explicando que es un juego de rol para aquellos que sean profanos en la materia, también daré una descripción a mi manera para los neófitos, si quieres saber con más profundidad que es un juego de rol o recabar más información no dudes en contactarme.

¿Qué me dirías si te dijera que has jugado alguna vez en tu vida a rol sin siquiera saberlo? Pues así es, no me he vuelto loco. Cuando eramos niños todos nos inventábamos un mundo, o unos personajes (por ejemplo: vamos a jugar a indios y vaqueros, yo soy el sheriff, tú el shaman y él el explorador), pues eso es un juego de rol, pues el rol no es más ni menos que interpretar un personaje y eso lo podemos hacer todos. Digo esto porque mucha gente se piensa que es difícil jugar a rol y nada más lejos de la realidad.

Teniendo en cuenta esta idea podríamos decir que los juegos de rol son una mezcla heterogénea entre los juegos de mesa y la literatura o el teatro. De hecho es un juego de mesa pues se juega, generalmente, en torno a una mesa (salvo los juegos de rol en vivo de los que ya hablaré en otra ocasión) y es literatura pues son un libro, pero también están inspirados en libros o películas, pues estos dos mundos son una inspiración para los diversos juegos de rol. Y son teatro porque se interpreta un personaje, como si de una obra teatral se tratara de la que no se conoce el guión. Pues eso es lo que significa rol, personaje, creo que de origen francés.

Fue el señor Gary Gigax el que está considerado como el padre de los juegos de rol tal cual los conocemos ahora. En un principio él lo que creó era un juego de guerra, conocidos por su termino en inglés wargame, llamado "Cota de Malla" y empezó a pensar que podría ser divertido saber que pensaría o como actuaría cada uno de los componentes de un batallón en lugar de que este, el batallón, actuara como unidad indivisible. Más o menos así fue el principio del primer y mas famoso juego de rol, también el más jugado del mundo, el famoso "Dragones y Mazmorras" o "Dungeons & Dragons" en su nombre original en inglés. 

Los jugadores de este tipo de juegos no solo son unos "Frikis" o bichos raros, son algo más que eso, tal vez sea por que yo he sido, soy y seré jugador de rol, pero no somos ni tan bichos ni tan raros, aunque si bastante frikis. Muchos de mis compañeros de mesa y vicio son o han sido universitarios. 

La verdad es que son juegos más divertidos de lo que parece. Para empezar, es el único tipo de juego en el que los jugadores no compiten uno contra los otros, sino que han de cooperar para un objetivo común, aunque cada uno de ellos tengan un objetivo personal, igual que ocurre en la vida real. Así que entre otras cosas fomentan la cooperatividad además de otras muchas cosas. Son utilizados en reinserción social, en psicología, en procesos de selección de personal y en otros muchos ámbitos de la vida cotidiana. Y no son para nada peligrosos. Aunque mucha gente mal informada y mal intencionada sigan que son responsables de algunos asesinatos sin resolver ocurridos en este país. ¿Desde cuando un juego puede cometer un asesinato? Son las personas quien lo hacen y pueden decir que ha sido por lo que quieran, pero no son los juegos los que matan, recordémoslo.

Para acabar quería dejaros varias citas relacionadas con los juegos de rol. La primera la dijo un psicólogo poco antes de un encuentro de este tipo en Barcelona, "Probablemente la gente que hace la guerra nunca ha jugado a rol y los que juegan a rol, probablemente, nunca harán la guerra". La segunda está extraída de una carta que firmaron varios creadores de juegos en España y decía así más o menos: "Si la imaginación es asesina, los actores, escritores, artistas y niños de este mundo son asesinos en potencia". La tercera frase es un pequeño dialogo de una película en catalán titulada precisamente "Juego de rol", en ella un inspector de policía de bastante edad se dirige a un grupo de jóvenes jugadores de rol y les dice: "En mi época, la mayoría de jóvenes que conocía no necesitaban perder el tiempo con estas tonterías entiendes, porque intentábamos cambiar el mundo" y uno de los jugadores, una chica para más datos pues ellas también juegan, le responde; "Jugabais a cambiar el mundo". La última cita es un fragmento de una canción de Joaquín Sabina, gran letrista y un genio en lo suyo, que describe muy bien lo que es un juego de rol, aunque no sé siquiera si él lo escribió para tal fin, la letra dice así: "...Como además sale gratis soñar y no creo en la reencarnación, con un poco de imaginación, partiré de viaje enseguida, a probar otras vidas, a colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré...", si maestro Sabina, eso es la esencia de un juego de rol, vivir otras vidas, actuar como lo haría otra gente, sentir los sentimientos que de otra forma sería imposible. Exactamente igual que cuando un libro nos atrapa.

Por el momento es todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos, y larga vida al rol. 

sábado, 13 de enero de 2018

Relatos no finalistas.

Buenas noches desde el Rincón en el que escribo.

Revisando las entradas antiguas me he dado cuenta que cuando os hablé del primer concurso en el que resulté finalista, que era un concurso de relatos de terror con temática vampírica, os compartí el relato finalista, que llevaba por título "Carromato", si no lo habéis leído os pongo aquí el enlace para que lo hagáis: http://mi-rincon-de-escribir.blogspot.com.es/2017/03/nuevo-relato.html. Bien, pues como os decía, para aquel concurso escribí varios relatos más y aún no os los había compartido, así que aquí van, son muchos, pero cortitos así que podéis disfrutarlos todos.

CAZADORA
Noto sus torpes manos recorriendo mis senos, acariciando mis erectos pezones, sus labios buscan los míos. Le dejo que piense que tiene el control. Mis manos juegan con su sexo, sé que los hombres no piensan cuando la tienen dura y están con una mujer atractiva. Sólo piensan en follar. Me siento a horcajadas sobre él, cree que voy a cabalgar, le dejo que bese mi pezón. Entonces le clavo mis colmillos en su cuello. Su sangre empieza a manar y no tardo en chuparla con mi lengua mientras brota. La de los hombres empalmados tiene un sabor especial, excitante.
Le dejo muerto y seco sobre la cama, me visto con un ajustado corto y escotado vestido y unos tacones de infarto y salgo a la noche. Esta es joven y acaba de empezar. Hoy tengo ganas de salir de caza.

VAN HELSING
El primer golpe de martillo clava la estaca entre las costillas atravesando su carne. Me salpica sangre en la cara y en el brazo. Con el segundo le atravieso el corazón. La salpicadura de sangre es mayor, me entra en el ojo y tengo que cerrarlo pues me escuece mucho. Con el tercero noto como la punta de la estaca se parte contra la dura piedra que hay bajo su cuerpo. Dos segundos después deja de existir convirtiéndose en cenizas, un buen montón de cenizas.
Mi nombre lo conocéis todos. Me llamo Van Helsing y cazo vampiros. Cuantos menos haya más seguro estará mi secreto. Y este no es otro que yo soy el más antiguo de ellos.

MIEDO A LOS VAMPIROS
Dientes de ajo, sal, balas de plata, agua bendita, martillo y estaca de madera. Tengo todo mi arsenal contra los vampiros, les tengo terror. Un terror ancestral desde que uno me mordiera hace años. Lástima que yo sea uno de ellos.

DICOTOMÍA
¿Murciélago?, ¿Lobo?, ¿Niebla?, ¿Rata? ¿Con qué forma salgo hoy a la calle? ¿Cuál es la más terrorífica y peligrosa de todas ellas?
Sin lugar a dudas voy a salir con la forma humana, es la más terrorífica de todas.

DIEZ SEGUNDOS TARDE
Estoy ante el espejo, pero evidentemente no me reflejo en él. Mi boca, mi cuello y mi pechera están manchados con la sangre de un bebé del que me acabo de beber su sangre. Lanzo la cabeza a mi derecha hacia atrás. El cuerpo a la izquierda. La primera va a caer a los pies de su madre, el segundo a los de su padre. Me han disparado con una ballesta y el virote de esta me ha atravesado el corazón, lástima que no la disparasen diez segundos antes. De esta forma sólo habría muerto yo y no ese inocente.

LONDRES 1910
En el callejón de detrás del teatro veo a una pareja besándose, la verdad es que debería detenerlos por escándalo público. El hombre la besa en el cuello y ella tiene sus ojos cerrados y suspira, un generoso busto asoma por el escote de la blusa a medio desabrochar. La verdad que es muy atractiva. De repente abre sus ojos y grita. El hombre se gira a mí. Para cuando me doy cuenta de sus afilados colmillos, sus ojos rojos y su boca ensangrentada ya es tarde. Se abalanza sobre mí. Trato de tocar el silbato para alertar a mis compañeros, quiero coger mi porra para defenderme y echar a correr, todo ello a la vez y no soy capaz de hacer nada, simplemente me quedo quieto mientras me muerde en el cuello, noto como la vida se me escapa mientras yo caigo la mujer se levanta pálida, con los ojos rojos y largos colmillos.

VUELTA AL HOGAR
Las campanas tañeron seis veces, las llamas de las tres velas del candelabro dorado titilaron cuando unas alas batieron ante ellas, una nube de humo de un color que no era ni verde ni gris lo envolvió todo y él abandonó su aspecto de murciélago y asumió su apariencia humana. Se acercó a su ataúd y pasó su mano por el montón de tierra que descansaba en el fondo de este. Suspiró aliviado, estaba en casa y a salvo y el sol estaba a punto de aparecer por el horizonte. Cada vez ajustaba más su vuelta a casa, cualquier día el amanecer le pillaría en pleno vuelo y sería su fin. Se tumbó en su ataúd y cerró la tapa para que los primeros rayos del sol no le pillaran fuera. Cerró sus ojos y la vio de nuevo, la chica a la que acababa de chuparle la sangre, aun sabía a ella. Mañana la volvería a ver.

ASCENSOR
Antonio esperaba el ascensor, en su mano derecha una bolsa de papel que contenía varias piezas de pollo frito en una caja y dos vasos grandes de Coca-Cola. Sabía que a su mujer le encantaba aquella comida y quería darle una sorpresa. La puerta del ascensor se abrió un hombre completamente vestido de negro salió de él, «habrá venido a ver un vecino» pensó pues no lo conocía y un escalofrío recorrió su cuerpo cuando pasó junto a él, era como si hubiera levantado una corriente de aire.
Antonio subió a su casa y encontró la puerta a medio abrir pero no le hizo caso. Dejó la bolsa sobre la mesa y llamó a su mujer, «Cielo ven a cenar, compré Kentucky» pero nadie contestó. Se dirigió al dormitorio y encontró la ventana abierta y a su mujer muerta sobre la cama con dos orificios en el cuello. Nunca supo que se cruzó en el ascensor con su asesino.

BON APETIT
Tocó la pequeña campanilla dorada que tenía sobre la mesita de noche. Estaba vestido con su pijama de seda y su batín de terciopelo, un pañuelo en el cuello y sus cómodas zapatillas de felpa. Poco después entró su mayordomo, con su semblante casi tan pálido como él mismo, algo mayor y con su cuerpo encorvado y  jorobado.
—¿Mandó llamar el señor? —dijo con su voz ronca.
—¿Está listo mi desayuno? —pues pese a que eran las nueve de la noche se acababa de levantar.
—Sí señor, sobre la mesa de comedor, como a usted le gusta, poco hecho.
Asintió complacido y bajó al comedor. Echada sobre la mesa de comedor una mujer, apenas una niña,  completamente desnuda y asustada. «Bien», pensó y empezó a devorarla clavándole sus colmillos en la yugular. Iba a ser un manjar delicioso.

EUCARISTÍA
Hincó más sus colmillos en el frágil cuello de la muchacha, apenas una cría, mientras recordó lo que le habían enseñado toda  su vida: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí» Por tanto, ¿Cómo podían llamarlo bestia, monstruo o asesino si lo único que hacía era cumplir los mandatos de Dios? Beber la sangre en memoria de él.
Sacó los colmillos de la carótida y el cuerpo de la muchacha cayó al suelo. Se colocó bien el alzacuellos, se alisó la sotana y se preparó para repartir la eucaristía.

Por el momento es todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

viernes, 5 de enero de 2018

Un relato para empezar el año

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Para empezar el año quería y en un día tan especial como la noche de reyes, quería haceros un regalo, de la mejor forma que sé, en forma de relato. En esta ocasión es un relato inédito hasta el momento, un relato corto que originalmente escribí como redacción para una clase de castellano y que más tarde re-utilicé para presentarla a un concurso literario del instituto, señal de que me gustó. No ganó ningún premio, pero para mi el premio fue escribirla, espero te guste, lleva por título:

NOVA, UNA ESTRELLA QUE SE EXTINGUE

Y dice así:

McMullins, un escocés nacionalizado y residente en Albacete, contempla, una vez más el cielo nocturno con su telescopio desde la azotea de su casa de campo. Lleva un par de días distante, absorto en su descubrimiento. Se trata de una pequeña estrella a la que ha bautizado con el nombre de «Nova». Desde el día que la descubrió no ha parado, la estudia, aprende de ella, incluso dicen que está enamorado de ella. Su joven mujer manchega así lo cree.
McMullins sueña con llegar algún día a esa estrella. Sabe que es imposible, pero no pierde la esperanza. Durante sus sueños se imagina como es esa estrella. Es una estrella habitable, con riachuelos de agua cristalina, árboles frutales y animales amigables. Un lugar paradisíaco donde la polución del hombre todavía no ha llegado, ni llegará.
Aparentemente es una estrella verde y pequeña con algo parecido a un satélite a su alrededor dando vueltas. Tiene un tamaño aproximado de la mitad del diámetro de la Luna. McMullins es feliz contemplando aquel pequeño astro. Tiene pensado escribir a una revista especializada en astrología, pero lo hará cuando se canse de contemplarla, puesto que ahora la quiere sólo para él. De vez en cuando llama a Silvia, su mujer, para que ella también la mire, pero su mujer no entiende de esto y ella la ve como una estrella más, igual que las otras, simplemente un punto más de universo. McMullins, en cambio sabe que Nova es algo más que una simple estrella, es SU estrella.
Se acerca la media noche y McMullins se marcha a la cama a descansar. Mañana tiene que madrugar para irse a trabajar. Trabaja de cartero y no puede permitirse el lujo de llegar tarde. Se mete en su mullida cama y se tapa con el edredón de plumas. Cierra los ojos y en un instante se queda dormido.
Una vez más se ve a sí mismo andando por Nova. Va cogido de la mano de su mujer y pasean tranquilamente por un jardincito. Pero hoy es diferente, las flores están mustias, la hierba se seca a cada paso y el cielo azul se torna rojizo. ¿Qué quieres decirme, Nova?, ¿Qué te pasa?, ¿Por qué no me quieres ya? Y lo siguiente que recuerda es un brillo increíble seguido de un cegador destello azulado y oye una explosión. Se abraza a su mujer y los dos caen de rodillas al suelo presos de un temor inimaginable que les obligan a no mirar. Luego, una vez pasado el miedo, pueden ver un vacío negro.
McMullins se despierta sobresaltado llevándose la mano al pecho, no puede respirar. Cree que pueda tratarse de un infarto. Despierta a su mujer y sin quitarse el pijama se colocan el abrigo encima y se dirigen al hospital en el Renault 21 negro de ella.
Llegan al hospital cerca de las  cuatro y tras una corta pero agónica espera les hacen pasar a una pequeña sala y una vez aquí lo tumban en una camilla y tras examinarlo el doctor García le tranquiliza diciéndole que no se trata de un infarto, solo ha sido un aviso, pero deberá cuidarse y evitar fuertes emociones y también deberá dejar el tabaco, el alcohol y las comidas pesadas.
Vuelven a su casa. Cuando llegan casi ha amanecido, así que se tumba en la cama y descansa hasta bien entrado el día. Al levantarse telefonea a la oficina de correos y les explica lo que le ha ocurrido, y aquí le dicen que se tome el día libre.
En cuanto llega la noche sube a la azotea y desde allí busca con su telescopio a Nova, pero no la encuentra. Pronto se da cuenta del motivo de la ausencia, Nova ha explotado. Todos sus cálculos, sus teorías y sus sueños eran falsos. No se trataba de una pequeña nueva estrella sino de una lejana y vieja estrella destinada a extinguirse, y vista  gracias a la luz que todas las estrellas desprenden cuando están a punto de morir. Esta revelación casi lo mata de la impresión, y cuando estaba a medio camino entre los vivos y los muertos descubrió lo que Nova quiso decirle esa noche. No debía obsesionarse en la inmensidad del universo, sino disfrutar de la vida junto a su mujer y sus amigos. Y de la misma forma que el universo silencioso vio cómo se iba, ahora ese mismo universo observa como vuelve de entre los muertos para no volver a mirar a la inmensidad del espacio nunca más.

Nada más por hoy, feliz año nuevo y felices reyes. Ns vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

viernes, 29 de diciembre de 2017

También los cuentos infantiles

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Quería aprovechar la entrada de hoy para haceros partícipes de un nuevo logro personal del que me siento particularmente satisfecho. Hace poco me han dado la noticia de que, no uno sino dos, cuentos cortos infantiles míos formaran parte de la antología del concurso "Cuentos para Soñar" de la editorial OJOS VERDES. Eso significa que he vuelto a resultar finalista. Como digo, me hace una ilusión particular pues nunca antes había escrito cuentos infantiles y me costaron más de lo que imaginé, pero el resultado final me gustó y por eso mi satisfacción. 

Aquí os voy a dejar los dos cuentos, no dispongo todavía de la portada, cuando la tenga os la haré llegar, de momento os dejo los dos cuentos, el primero lleva por título "Que te pillo, que te pillo" y dice así:

Érase una vez que se era, en un lugar muy muy lejano que en realidad no lo es tanto que dos amigos estaban jugando. Él era apuesto y galante, se llamaba Sol, ella era dulce y muy bella, digamos que llamaba Luna. Eran buenos amigos. Los mejores amigos que nunca hubieran existido, pero se pasaban los días jugando. Descuidando de esta manera sus otros quehaceres.
Los padres de ambos estaban enfadados con ellos por este motivo, veían bien que jugaran de vez en cuando, pero no estaba bien que no estudiaran por ejemplo, ni ayudaran en sus casas, ni hicieran otras cosas como leer o escuchar música o cualquier otra actividad extraescolar que les apeteciera, solo querían jugar y jugar, Y siempre lo hacían al “Pilla-pilla”.
Un buen día sus padres, muy serios y malcarados, decidieron darles una lección y los castigaron a estar dos días enteros sin jugar. En realidad lo hicieron por su bien, pero ellos no lo entendieron como tal y se enfadaron con sus padres hasta tal punto de no volver a hablarles. Y así fue como decidieron escaparse para seguir jugando a su juego favorito.
Y sin que mediaran más palabras los padres de Sol y de Luna, se presentaron en su lugar de juegos acompañados de un personaje que no conocían pero que era una persona respetable y respetada, se trataba de un juez capaz de dictar sentencia y ejecutarla. Cogió a cada uno de los niños de un brazo y los hizo sentarse delante de él, tan serio como estaba, y les preguntó con su potente voz señorial:
—¿Por qué os habéis escapado de casa saltándoos a la vez vuestro castigo?
—Solo queríamos jugar —respondió Sol sin mirar a los ojos a aquel hombre— ¿Eso no es malo no?
—Efectivamente, que un niño juegue no es malo —le replicó el hombre sabio— pero sí que lo es no hacer nada más y desobedecer a tus padres.
—No queríamos desobedecer —dijo Luna en defensa suya y de su amigo—, pero es que no nos pareció justo el castigo.
—Entiendo —sentenció aquel hombre con la mano apoyada en su barbilla en gesto de estar pensando—. En ese caso os daré a elegir el castigo que queráis cumplir, pero recordar, se trata de un castigo y no de un premio.
Ambos niños asintieron muy emocionados y expectantes. El juez finalmente sentenció:
—Podéis volver a casa con vuestros padres y cumplir el castigo que originalmente os pusieron… (ambos iban a abrir su boca para quejarse cuando el juez les hizo callar con un gesto de su mano)… o podéis jugar continuamente a vuestro juego, pero de tal manera que no os encontraréis jamás, no importa cuán rápido corráis o lo cansados que estéis que nunca pararéis, nunca os encontraréis pero a la vez nunca dejaréis de buscaros, así, ¿qué decidís?
Los niños se miraron unos segundos sin decirse nada y luego miraron al juez y respondieron al unísono, «elegimos jugar eternamente». Al oír esto el juez asintió con la cabeza y los dos niños desaparecieron inmediatamente. Este es el motivo por el que la Luna persigue al Sol, o puede que sea este el que persigue a Luna, en el ancho universo sin que puedan encontrarse pero sin que puedan detenerse. Pero cuando los días, o las noches, son tranquilos y sin nubes, si prestas la suficiente atención, puedes escuchar como la una y el otro van diciéndole al su amigo, ¡Que te pillo, que te pillo!

FIN.

El segundo se titula "La vaca y el zángano", espero os guste:

Había una vez, en un lugar tranquilo y apartado de un prado cercano a una ciudad grande e industrializada, que se encontraron, por casualidad, una vaca y un zángano. No es que el encuentro fuera casual, es que no se habían prestado atención hasta ese día. Paquita, que así se llamaba la vaca, envidiaba la ligereza y la capacidad de volar que tenía el zángano y a este, que se llamaba Paco le gustaría tener la fuerza de Paquita. Se posó con toda la calma que pudo sobre el hocico de ella y se presentó.
—¡Hola, me llamo Paco! —le dijo con su mejor sonrisa— perdona que te moleste pero no he podido contenerme, me sería tan útil ser como tú para desarrollar mi trabajo.
—Hola Paco yo soy Paquita, ¿Y cuál es tu trabajo si puedo saberlo? ¿Y por qué dices que te sería tan útil ser como yo?
—Me dedico a recolectar polen de las flores, y luego trasportarlo a mi colmena, aunque algunos caen por el camino y ayudo, con ello a polinizar el bosque. Hago todos los días infinidad de viajes de mi colmena a las flores y de las flores a la colmena. Así montones de veces al día. ¿Sabes lo cansado que puede llegar a ser eso? En cambio si tuviera tu fuerza, podría cargar mucho más polen y con un solo viaje ya tendría todo el trabajo hecho.
—¿Y cómo se supone que podrías meterte entre las flores si tuvieras mi tamaño? —Miró con curiosidad al zángano y cuando este negó con su cabeza y se puso triste ella prosiguió— A mí en cambio, si me vendría bien poder volar como tú.
—¿A ti para qué? —preguntó intrigado el pequeño insecto.
—Yo tengo que dar buena leche, por lo tanto tengo que comer los mejores pastos y caminar mucho para poder buscar estos y camino mucho a diario por lo que regreso a casa cansada y solo tengo ganas de dormir. Por lo que si pudiera volar todo sería mucho más fácil ya que sabría donde están los buenos pastos y no vagaría para encontrarlos. Pero soy tan pesada...
Paco miró a Paquita desconcertado. Quería ayudarla y tal vez que le ayudaran a él pero no sabía como conseguirlo. Volvió a mirar a Paquita y le dijo:
—Ciertamente tenemos un problema, ninguno de los dos está contento con lo que tiene, pero mi buena amiga, me temo que ninguno puede tener lo que desea, ¿y sí colaboramos? Yo podría indicarte por donde hay buenos prados y tú podrías ayudarme a cargar el polen que recolecte.
—Me parece una genial idea.
Y juntos y contentos empezaban a adentrarse en aquel lugar cuando de repente vieron un enjambre de animales que salían despavoridos en dirección contraria a la que ellos llevaban. Entre los diferentes animales que vieron estaban las ardillas, los conejos, las orugas, los gusanos, los escarabajos y otros animalitos e insectos similares.
—¿Qué ocurre? —preguntó espantada Paquita.
—No lo sé —respondió Paco, pero se elevó para mirar que ocurría— ¡Fuego, fuego! —fue lo único que pudo decir.
Paquita echó a correr en dirección contraria y a su paso, iba cargando sobre su grupa al resto de animales que encontraba, como si se tratara de los lomos de un hermoso y brioso corcel, Paco por su parte voló cuan rápido era (y al ser pequeño lo hizo deprisa) para avisar a todos los habitantes del bosque para que huyeran y a las aves para que no entraran. Una vez todos estuvieron a salvo Paco y Paquita se despidieron hasta el día siguiente para poner en práctica su acuerdo de colaboración, sin darse cuenta que ya lo habían puesto en marcha para salvar a todos aquellos animales que sin ellos habrían muerto calcinados.
A veces, detestamos algo de nosotros que querríamos cambiar por lo de nuestros vecinos y no somos conscientes que esa característica es la que nos hace diferentes y únicos.
FIN.

Es todo por hoy, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Relato, relato, relato

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Quería aprovechar estas fechas pre-navideñas para haceros un regalo de la mejor forma que sé, es decir, en forma de relato. En esta ocasión no ha sido un relato que haya sido escrito para participar en ningún concurso literario, ni para formar parte de ninguna antología, puede que algún día aparezca en algún libro o puede que no, pero de momento es el momento de que vea la luz en forma de regalo navideño. Espero lo disfrutéis. Lleva por título: 

NO ME GUSTAN LOS CAMBIOS
Soy un hombre tranquilo al que no le gustan los cambios. He vivido toda mi vida en el mismo lugar, una tranquila ciudad en una tranquila calle, concretamente en la calle del Carmen, aunque todos la conocen como la de los bomberos, aunque nunca jamás ha tenido un cuartel de bomberos ni nada por el estilo. Se la conoce así porque fue ideada para que albergara las viviendas de los bomberos para cuando la base de operaciones estuviera operativa y esta nunca llegó, siquiera, a construirse, por lo que las casas diseñadas para tal efecto, en total ochenta construcciones, cuarenta a derecha y cuarenta a izquierda, se quedaron sin bomberos y las pusieron a la venta, siendo mi bisabuelo uno de los afortunados en poseerlas. Básicamente son todas iguales, viviendas de una sola planta con dos habitaciones, un salón comedor con la cocina junto a este, cuando no estaba de moda que se hicieran de esta manera, y un baño amplio. No son muy grandes pero tampoco son pequeñas. Como digo la adquirió mi bisabuelo para que viviera mi abuelo, que al jubilarse regresó a su pueblo natal e hizo que se hiciera cargo de ella mi padre y ahora yo.
Como digo las ochenta casas son idénticas tanto en su interior como en su exterior a exterior salvo por cuatro de ellas. Una fue concebida para que contuviera un economato que en cuanto se supo que la estación de bomberos nunca sería construida fue sustituida por una tienda de ultramarinos primero, un bazar más tarde y actualmente convertida en colmado, como los tantos que hay, regentados por un matrimonio paquistaní. Actualmente se puede adquirir prácticamente de todo, desde alimentación básica, elementos de higiene personal, alcohol, objetos de puericultura e incluso material de ferretería. En la época de apogeo incluso se podían conseguir películas o videojuegos en alquiler.
Otra de las que diferían era la “Taberna” si bien ese no era su nombre, al igual que en la calle, todo el mundo la llamaba así. Era un pequeño restaurante, en realidad era mucho más que eso, si hubiera que describirla correctamente sería cafetería-panadería-bar-restaurante-sala de reuniones. Abría a las cinco de la mañana y preparaba desayunos, vendían pan y bollería varia y a partir de las doce se convertía en el mejor restaurante de la ciudad, además a un precio bastante económico donde servían menú al mediodía y carta por las noches. Pero era como sala de reuniones como triunfaba. La mayoría de los jóvenes y no tan jóvenes se reunían en torno al billar o futbolín que tenía y los vecinos siempre nos juntábamos allí para hacer cualquier cosa, el local entero vibró cuando Andresito marcó aquel gol que nos hizo campeones del mundo.
La tercera residencia que no era tal era la iglesia a San Juan de Dios. O eso es lo que iba a ser, templo erigido en honor del patrón del cuerpo de bomberos, pero que se quedó en poco más que una ermita al no tener bomberos. Se utilizaban sus instalaciones como teatro, sala de exposiciones, club de ajedrez o centro cultural pues poseía una de las bibliotecas más curiosas de la ciudad, si bien no la más nutrida. La presencia del santo quedó relegada a un pequeño altar en una pequeña capilla al fondo de la misma a la que ya nadie le prestaba atención, mucho menos le rezaban. Tampoco tenía torre, ni campana, ni cruz, nada que recordara que eso debía de ser un lugar de culto.
El último de los espacios que no era casa era la barbería. La inauguró uno de los mejores amigos de mi bisabuelo, compañero de armas para más señas. Una barbería a la antigua usanza, donde te afeitaban con navaja y te cortaban el pelo sin lavarte la cabeza, tan solo humedeciéndola con un rociador, pues decían que eso era lo más recomendable. Curiosamente hoy en día no quedaba nada de todo aquello, ni tan siquiera el sillón clásico que estuvo expuesto como elemento ornamental durante varias décadas. Ahora era un salón de belleza integral donde peinaban, afeitaban, cortaban el pelo, lavaban la cabeza, hacían manicura o pedicura, masajes e incluso se podía disfrutar de un baño de rayos UVA o una relajante sauna. ¡Cómo han cambiado los tiempos!
La verdad es que así era la calle del Carmen, o de los bomberos, como prefiráis, un lugar con setenta y seis viviendas, un mal llamado “Badulaque”, un salón de belleza, un bar, que no podía faltar y una iglesia sin campanario. Mi abuelo siempre decía que se podía vivir sin salir de ella y no le faltaba razón. Pero lo mejor que tenía aquella calle era la cercanía con los lugares verdaderamente importantes, como el mercado de abastos, famoso en todo el país y parte del extranjero, donde se vendían las mejores especias a ese lado del Mediterráneo y las más frescas frutas y verduras de la región. También el ayuntamiento estaba cerca, una maravilla de construcción de estilo modernista, aparece en las portadas de infinidad de revistas sobre arquitectura y de arte, y lo triste es que ninguno de los nativos del lugar lo miran cuando pasan junto a él.
Decía todo esto porque odio los cambios. Jamás he vivido en un lugar que no sea la calle de los bomberos ni he viajado a ningún otro sitio que no sea mi ciudad. Y de repente y sin previo aviso, me encuentro en una disyuntiva que en el mejor de los casos me va a llevar a muchos cientos de miles de kilómetros de mi hogar y en el peor a dar una vuelta al mundo o tal vez dos. ¿Cómo reaccionarías tú si de repente te dijeran que el destino del mundo estaba en tus manos? Resulta que no solo soy descendiente de uno de las primeras personas que adquirió una de las casas de la calle del Carmen, también lo soy de uno de los personajes más importantes de la historia y me toca seguir su legado quiera o no, ha llegado la hora de que emprenda el viaje de mi vida, y quizá sin retorno pues soy heredero de...

Espero que os guste, de momento es todo, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Diferentes temas, todos ellos importantes.

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

Hoy son varias cosas las que quiero compartir con vosotros, y no me quiero dejar ninguna. Así que empezaré por el principio. Recientemente en la prensa local de La Llagosta, concretamente en la revista 08CentVint venía una noticia en la que aparecemos algunos autores locales, eso sí, en representación de todos. Esto es debido a que durante este mes de diciembre verá la luz dos cosas que tienen mucho que ver con los escritores de este municipio. Lo primero, la creación de una asociación Cultural "Resistencia Literaria" que nace con el objetivo de llevar la cultura a cualquier lugar del municipio. Podéis leer la noticia íntegra en el siguiente enlace:

http://www.08centvint.cat/blog/grup-dautors-locals-publicara-llibre-amb-relats-curts-desembre/

Cómo podéis comprobar en la noticia se habla también de la presentación de una antología escrita por los autores locales y que tiene como hilo argumental el pueblo de La Llagosta. Dicha antología se titula "barricadas de Papel y tinta, Vol. 1" y os dejo la portada de dicha antología para que vayáis abriendo boca:


En esta antología aparece un relato mio que lleva por título "Dr. La y Mr. Llagosta". Si quieres leerlo, tendrás que esperar a la presentación del libro y hacerte con tu ejemplar para poder hacerlo. Espero puedas esperar. La presentación, por cierto será el día 20 de diciembre de 2017 en el salón de plenos del ayuntamiento.

También quería compartir otra cosa con vosotros. Recientemente he vuelto a ser finalista en un concurso de micro-relatos en esta ocasión es el "III certamen Otoño e Invierno, de Diversidad Literaria" Esta es la portada de la antología que recogerá los ganadores y finalistas:


El relato mío que encontraréis en él se titula: "El único banco del parque" y dice así:

Cuando leyó la última palabra del libro que sostenía entre sus manos se dio cuenta que una lágrima rodaba por su mejilla. Estaba sentado en el único banco que quedaba en aquel hermoso parque, las hojas caídas de los árboles lo sumían en una belleza onírica. Volvió a leer aquella palabra pues es lo que esperaba para sí y lo antes posible. FIN.

Por hoy es todo, espero os haya gustado todo lo que habéis leído, espero vuestros comentarios. Nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Una noticia importante y un relato inédito

Buenas noches desde el rincón en el que escribo.

A todos aquellos que me siguen por Facebook ya lo saben, pero para los que tan solo pueden seguirme por aquí os lo diré también. Es una noticia importante. Amonathep tendrá segunda parte. Así, sin más, a palo seco y sin anestesia. Pero para eso aún falta, primero tiene que llegar "Entremés", que por cierto cuenta con los mismos protagonistas, Sergio, Alea y Víctor, y alguno más, como la protagonista de la que será mi segunda novela Bea. Seguid atentos pues en breve tendréis el próximo a vuestra disposición. Mientras eso ocurre quiero compartir un relato con vosotros, un relato inédito, de momento y de corte fantástico. Lleva por título "La guarida" y dice así:

Stella, la arquera elfa tenía su arco tenso y con la flecha preparada oculta entre unos matorrales. Drum, el enorme orco aguardaba junto a la entrada de la gruta maza en mano y junto a él el apuesto Alex, un guerrero venido del norte con su espada bastarda en su mano hábil y la rodela en el brazo menos útil. Tras ella el diminuto mago enano Havok, preparando su grimorio de conjuros y Anne, la humana, a la que no sabe si catalogar como sacerdotisa, embaucadora o bruja invocando a una divinidad a la que no conoce. También está con ellos el gnomo Puck, escondido entre las sombras para poder asestar una buena puñalada a su adversario. Es cierto que superan en número a su adversario, pero no en fuerzas pues su rival es el ser más peligroso que jamás existió.
Se encontraban en las inmediaciones de la gruta que era la guarida de quien tenía atemorizada a la población de medio mundo y se había autoproclamado rey, no era otro que el gigante Tom. Medía más de quince metros de alto, incluso Drum no era más que un mosquito para él. Pero no solo aterraba por eso, era hechicero, elementalista y nigromante. Luchar contra él era enfrentarse a los elementos y a los muertos, y su montura causaba tanto caos y destrucción como el mismo o tal vez incluso más. Es lo que suele ocurrir cuando alguien monta en la grupa de un dragón dorado. Era imbatible por tierra, mar y aire. Eran muchos los aventureros y ejércitos los que se habían medido a él y el resultado había sido nefasto. Ciudades aniquiladas, pueblos enteros desolados, millares de cadáveres y no menos tierras yermas como consecuencia del fuego y la destrucción.
Ellos se encontraban allí para intentar acabar con ambos, con el gigante y con el dragón, no es que esperaran que ellos triunfaran donde el resto de la humanidad habían fracasado porque fueran mejores que el resto o porque tuvieran algún arma revolucionaria que el resto desconocía, ni tan siquiera por que pensaran que su plan era mejor que los planes anteriores, simplemente estaban allí porque eran los últimos que podían hacerle frente, para bien o para mal eran los únicos que quedaban para poder acabar con él.
No han podido acabar de prepararlo todo cuando notan el pútrido aliento del dragón seguido de un fuerte olor a azufre, como si estuviera acercándose el mismísimo demonio del infierno en el que vivía. Una llamarada es lo primero que pueden ver que llena la entrada de la cueva de hollín, ceniza y ascuas y acto seguido quien aparece es la dorada cabeza reptiloforme del inmenso dragón. Stella no lo duda y deja volar su flecha y antes de que esta impacte ya tiene el arco tenso y una nueva saeta preparada. Su lanzamiento tiene éxito e impacta justo donde quería, el ojo de la criatura. Drum es testigo de primer orden de este impacto pues al globo ocular estalla a escasos centímetro de él y su ropa se mancha con ella y con sangre. No duda un instante de golpearle con su maza impactándole en el mismo lugar que la flecha. En el lado opuesto de la cara quien le asesta una buena estocada en el otro ojo es Alex. Sus ataques son infructuosos pues no consiguen más que abra su boca para que lance una nueva bocanada de fuego pero antes de que esta salga una veloz flecha surca el cielo clavándose en el interior de la garganta del poderoso reptil.
Y en ese momento una enorme bola de fuego sale volando en dirección al dragón de las manos del pequeño mago enano. Saben que no es suficiente para acabar con él pero si les deja tiempo para poder preparar el ataque contra el gigante. Saben que no tardará en salir, notan sus pasos por como tiembla el suelo como si se tratase de pequeños seísmos. No tarda en aparecer por gruta y lo hace propinándole un puntapié al orco que sale volando por los aires aterrizando varios metros por detrás de donde se encuentra la elfa. El ruido a huesos rotos que se escucha con el impacto habría servido para acabar con la vida de cualquiera, pero no con Drum que tras el impacto se levantó agarrándose la cabeza y tras arrancar una rama para poderla utilizar como garrote se incorporó a la pelea.
Todos sabían que debían de hacer, acercarse, golpear, huir, acercarse, golpear y huir. Esa era la única táctica que podían usar y aun así se llevaron más golpes de los que esperaban, contusiones, golpes, arañazos, cortes y contusiones. Pero aún no habían perdido la vida pues parecía que el gigante quisiera cebarse con ellos, hacerlos sufrir, torturarlos. Y si no hubiera sido por un hecho casual lo habría conseguido, pero cuando todo hacía pensar que él ganaría una vez más pero de repente su montura, el dragón dorado que había resultado herido nada más empezar el combate y que se había elevado volando muy arriba se desplomó como consecuencias de las heridas y lo hizo directamente sobre el gigante. La colisión fue mortal para ambos.
Los valerosos luchadores, malheridos, se agruparon para celebrar su triunfo pero antes siquiera de poder disfrutarlo escucharon pasos que surgían de la gruta. Eso quería decir que había más enemigos pues aquello era la guarida de los malos. Una figura bajita y algo encorvada se presentó ante ellos vestido con una túnica con capucha que cubría su cabeza. No era necesario leer las auras para darse cuenta que aquel personaje destilaba maldad por los cuatro costados. Se paró justo bajo el arco natural que formaban las rocas sobre su cabeza, tan solo un metro por detrás de los cadáveres del gigante y del dragón, sacó sus manos de las mangas (pues había metido la mano izquierda en la manga derecha y la derecha en la izquierda caminando con ellas cruzadas hasta ese momento) y separó un poco sus piernas. Cuando pudieron contemplar sus manos se dieron cuenta que no eran unas manos humanas pues parecían más garras, con unas uñas largas y negras, una mata de pelo oscura y recia que las cubría y de falanges largas y delgadas. Echó la capucha que ocultaba su rostro para atrás y entonces todos se aterraron.
Aquel ser que tenían delante tenía cabeza similar a un dragón, llena de escamas y con unos cuernos de tamaño considerable, un hilo de humo negro brotaba de sus orificios nasales y unos afilados colmillos asomaban a su boca. Si no estaban errados aquel ser no podía estar vivo, pues tan solo era un ser mitológico, fruto de la cultura popular, una leyenda urbana o en el peor de los casos, un antepasado que hacía siglos debía estar extinguido. A quién tenían delante era un Dracorato, un ser mitad dragón, mitad rata, de aspecto humanoide y de una maldad que escapaba de todo entendimiento. Eran los creadores de la magia negra, de los dragones y de todos los seres mitológicos conocidos.
Sed todos bienvenidos a mi humilde morada. Veo que han sido los únicos que se han enfrentado y han vencido a mis sirvientes, eso demuestra que son hábiles e inteligentes además de grandes guerreros. Pasen, quiero negociar con ustedes —les dijo, su voz sonaba fuerte y atronadora, como si saliera de algún lugar desconocido y profundo, tal vez del mismísimo averno.
La respuesta que le dieron fue atacarle con más ahínco del que hicieron con el gigante, pues no es que ese ser fuera maligno, es que era el mal en estado puro. Él movió rápidamente sus manos y una esfera le rodeó por lo que los ataques que contra él vertían resultaron infructuosos. Dentro de la esfera en la que se encontraba volvió a agitar sus manos, en esta ocasión lo que hizo fue chasquear sus dedos y todos los presentes fueron lanzados cientos o tal vez miles de metros hacia atrás. El impacto no los mató pero les hizo que perdieran la memoria, tardarían mucho en volver a recobrarla y cuando eso ocurriera él ya tendría un nuevo títere con el que atemorizar a la población. Quitó la esfera de su alrededor y se sacudió la ropa, volvió a colocarse la capucha y en ese momento notó un punzada de dolor en su corazón. Abrió la boca buscando el aire que le faltaba en los pulmones y una bocanada de sangre surgió de entre sus dientes. Se giró casi sin fuerzas y pudo ver como el gnomo Puck sostenía un ensangrentado puñal. No había caído en su presencia y le había apuñalado el corazón. El ser más pequeño e insignificante que existía había acabado con la vida del último creador de la vida. Echó mano de su corazón y cayó muerto al suelo, justo al lado del gigante y el dragón.

Por ahora nada más, nos vemos en "Mi Rincón de Escribir". Nos leemos.